Pico y Placa Medellín
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Por Ana María Portillo - opinion@elcolombiano.com.co
Durante los últimos años hemos visto los restaurantes de nuestra ciudad llenos de comensales, hoteles con altas ocupaciones y una oferta gastronómica más preparada para recibir visitantes. También hemos tenido dificultad para conseguir una reserva y muchos planes y menús gastronómicos han sido diseñados pensando más en el turista, que en quienes vivimos aquí. Hoy el escenario empieza a cambiar un poco. Y quizá, en lugar de lamentarnos, tenemos una gran oportunidad.
En la región, Colombia es el tercer país que más turistas recibe y Medellín es la quinta ciudad con más nómadas digitales. Sin embargo, aunque cada vez se incrementa el número de visitantes que llegan a nuestra ciudad, el precio del dólar ha desacelerado el consumo de esta población. Durante el primer semestre de 2026, el gasto de extranjeros registrado por Credibanco en Medellín, cayó 18,2%.
Y es que el dólar llegó a un mínimo de $3.221, nivel que no se observaba desde 2019. Esta situación afectó el poder adquisitivo de los viajeros internacionales, particularmente de países dolarizados.
Un extranjero que hace un año llegaba con US$1.000 podía tener aproximadamente $4 millones de pesos para gastar. Hoy esos mismos US$1.000 representan aproximadamente $3,2 millones. Estamos hablando de unos $800.000 menos de capacidad de compra en Colombia, por cada US$1.000.
Los ciclos económicos cambian y las ciudades y sus empresarios necesitan adaptarse. El nuevo escenario del turismo es una oportunidad para que Medellín vuelva a conquistar al consumidor local y para que nosotros volvamos a disfrutar una oferta que la transformación turística ayudó a construir.
La Alcaldía de Medellín reporta que durante el primer semestre de 2026, la red Credibanco registró una facturación total de $1,74 billones (+0,4%). El gasto nacional presentó un crecimiento de 17,5%, mientras que el gasto extranjero registró una variación de -18,2%.
No sabemos cuánto durará este escenario, pero lo que sí sabemos es que esperar no puede ser la estrategia. Es momento de mirar al consumidor local y crear una oferta atractiva para nosotros. No es sano depender 100% de un consumidor, debemos diversificar el ingreso para ser menos vulnerables a la tasa de cambio. Así como una empresa no debería depender de un solo cliente, una ciudad tampoco debería construir su oferta alrededor de un solo tipo de consumidor.
El MinCIT señala que alojamiento y servicios de comida generó alrededor de 1,8 millones de puestos de trabajo en febrero de 2026 y que en 2025 esas actividades aportaron aproximadamente 4,4% del valor agregado nacional.
No se trata sólo de una oportunidad de disfrutar nuestros restaurantes locales, sino también de ayudar a cuidar el empleo que generamos como ciudad.
Ahora más que nunca podemos disfrutar todo el crecimiento que ha tenido el sector de hospitality, movido por esos turistas que aman a Colombia tanto como nosotros. Es la oportunidad de visitar restaurantes nuevos en los que ahora es más fácil encontrar una mesa. Aprovechar la semana de receso escolar para invitar amigos y familiares a venir a Medellín, visitar Guatapé, entre otros hermosos lugares que tenemos, y compartir en familia.
Quizás llegó el momento de que seamos turistas en nuestra propia tierra.