El mercado del microcrédito en el Valle de Aburrá mostró en 2025 un comportamiento marcado por una mayor concentración de recursos en menos empresarios.
De acuerdo con el segundo boletín anual del Centro de Estudios de la Empresa Micro (CEM) 2026, durante el año las microfinancieras desembolsaron $809.041 millones, sin incluir al Banco Agrario, lo que representó un crecimiento de 18,9% frente a 2024.
Sin embargo, el número de operaciones otorgadas se redujo 3,6%, hasta cerrar en 60.522 créditos.
El informe, elaborado por el CEM —alianza entre la Cámara de Comercio Aburrá Sur, la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, Comfama, Interactuar, el FGA Fondo de Garantías y la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB)—, analizó el comportamiento del mercado de microcrédito reportado por las microfinancieras en los 10 municipios del Valle de Aburrá.
La reducción también se observó en la cantidad de personas atendidas. El número de clientes activos con microcrédito cayó 11,8%, hasta 1.035.054 personas en 2025.
En contraste, la cartera vigente llegó a $10 billones, con un incremento de 3,2% frente al periodo anterior.
Estos resultados muestran que el sistema microfinanciero atendió a menos empresarios, pero entregó créditos por montos mayores. Al mismo tiempo, la base de empresas micro se mantuvo activa y en crecimiento, mientras el mercado crediticio tradicional se volvió más restrictivo y selectivo, concentrando el capital en unidades de negocio consolidadas y formalizadas y dejando con menor acceso al
financiamiento a los negocios de la base de la pirámide.
El comportamiento del mercado contrasta con las necesidades expresadas por los propios empresarios. Según la Encuesta de la Empresa Micro, el 46% de los empresarios consultados afirmó que contar con un acceso adecuado al crédito es la principal herramienta que necesitan para avanzar en la formalización de sus negocios.
Esto significa que, pese al crecimiento del dinero desembolsado durante 2025, persiste una brecha entre la disponibilidad de recursos y el acceso efectivo de las empresas micro a ellos.
El CEM también advierte que la leve disminución de las tasas de interés registrada durante 2025 no se trasladó de manera suficiente al microcrédito productivo. Los empresarios de este segmento continuaron asumiendo tasas más altas frente a las del sistema financiero tradicional.
Así, el problema no se limita al volumen de recursos disponibles. También involucra las condiciones bajo las cuales los pequeños negocios pueden acceder al financiamiento.
Medellín concentra el mercado de microcrédito
El comportamiento del microcrédito fue diferente entre los municipios del Valle de Aburrá.
Medellín concentró cerca del 62% de los clientes activos y de las operaciones desembolsadas, así como aproximadamente 65% del monto desembolsado y de la cartera vigente. No obstante, incluso en la capital antioqueña se presentó una reducción en la cobertura: los clientes activos disminuyeron 11,7% y el número de créditos otorgados cayó 5,3%.
Girardota presentó la mayor contracción en clientes activos, con una caída de 18,4%. Sin embargo, también registró el mayor incremento en el número de operaciones desembolsadas, con un crecimiento de 15,4%. Además, tuvo la mejora más marcada en cartera vencida, con una reducción de 123%.
Por su parte, Caldas lideró el crecimiento en el monto desembolsado, con un aumento de 30,7%, mientras Copacabana se destacó por el incremento de 10,9% en su cartera vigente.
Sabaneta presentó la menor reducción de clientes activos entre los municipios del Valle de Aburrá, con una caída de 5,1%.
Para Juan Miguel Giraldo, coordinador del CEM, el crédito productivo cumple un papel central en el crecimiento de las empresas micro. “El crédito productivo constituye la herramienta esencial para que quienes lideran un negocio puedan invertir, fortalecer su capacidad instalada y avanzar de manera firme hacia la formalización”.
Frente a la reducción en la cobertura de clientes activos, Giraldo considera necesario modificar las condiciones de acceso al financiamiento. “Resulta imperativo diseñar mecanismos de financiación más sencillos y accesibles. La visión estratégica del centro de estudios apunta a flexibilizar los plazos según la destinación de los recursos, simplificar el esquema de tasas y acompañar la entrega de capital con educación financiera, para responder asertivamente a las realidades de la empresa antioqueña”.
La discusión sobre el acceso al crédito cobra relevancia por su impacto sobre la actividad de los pequeños negocios. Un flujo de caja oportuno puede permitirles invertir en infraestructura, ampliar operaciones, sostener empleos y avanzar en procesos de formalización.
Dos casos muestran el impacto de la financiación
El informe recoge casos empresariales que muestran cómo el acceso sostenido al crédito puede acompañar el crecimiento de los negocios.
En Girardota, Roberto Correa convirtió un terreno de ladera en Finca Las Llantas, un complejo recreativo y de alojamiento con capacidad para 60 personas. Durante 20 años, el empresario ha financiado parte de su infraestructura y operación mediante 19 créditos consecutivos otorgados por Interactuar.
El caso muestra el efecto que puede tener una relación financiera sostenida en proyectos que requieren inversiones sucesivas para consolidarse.
En Medellín, Ángela María Jaramillo encontró en el acceso al capital un factor determinante para consolidar su negocio. Después de que la banca tradicional rechazara su solicitud por una supuesta falta de capacidad de pago, recibió respaldo financiero para adquirir el inmueble donde actualmente funciona Veterinaria El Playón.
El establecimiento integra un consultorio y una tienda agropecuaria y actualmente genera ocho empleos formales.
El segundo boletín del Centro de Estudios de la Empresa Micro concluye que el desafío no consiste únicamente en aumentar el volumen de dinero colocado, sino en ampliar la cobertura y mejorar las condiciones de acceso para los empresarios que tienen mayores dificultades para obtener financiación.
Por ello, el CEM plantea revisar la metodología utilizada para calcular las tasas de interés, así como los mecanismos para acceder y utilizar el microcrédito productivo.
La propuesta también apunta a ajustar los plazos de los créditos según el destino de los recursos, simplificar las estructuras de tasas y acompañar el financiamiento con educación financiera.
El objetivo, según el análisis, es que el crédito llegue a más unidades productivas y contribuya a que los empresarios puedan fortalecer sus negocios, avanzar en la formalización y generar empleo en los municipios del Valle de Aburrá.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.
Bloque de preguntas frecuentes
- ¿Cuánto creció el microcrédito en el Valle de Aburrá durante 2025?
- Las microfinancieras desembolsaron $809.041 millones en el Valle de Aburrá durante 2025, sin incluir al Banco Agrario. Esto representó un crecimiento de 18,9 % frente al año anterior, aunque el número de operaciones disminuyó 3,6 %.
- ¿Por qué menos empresarios accedieron al microcrédito?
- El informe del Centro de Estudios de la Empresa Micro (CEM) señala que el mercado financiero se volvió más restrictivo y selectivo, concentrando recursos en negocios más consolidados y formalizados. Esto provocó una caída de 11,8 % en los clientes activos con microcrédito.
- ¿Qué relación existe entre el acceso al crédito y la formalización empresarial?
- Según la Encuesta de la Empresa Micro, el 46 % de los empresarios considera que un acceso adecuado al crédito es la principal herramienta para formalizar sus negocios, ya que permite invertir, ampliar operaciones y generar empleo formal.