Tras asumir la presidencia del Grupo Ethuss luego de la muerte de su padre, William, Sandra Vélez enfrenta el reto de mantener el legado empresarial de un conglomerado con más de seis décadas de historia y presencia en sectores estratégicos como energía, infraestructura y aseo. Con más de 20 años de experiencia en el holding, la administradora de empresas y especialista en Finanzas, hace parte de las 100 mujeres poderosas, según Forbes.
Bajo su liderazgo, Ethuss busca aprovechar el nuevo escenario para acelerar inversiones en infraestructura y energía. El grupo participa en proyectos como la Autopista Norte de Bogotá y la modernización del aeropuerto de Cartagena, además de nuevas subestaciones eléctricas y obras de transmisión.
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En entrevista con EL COLOMBIANO, Vélez habla sobre el regreso del optimismo empresarial, las oportunidades que ve en el país, los retos del sector energético ante El Niño y el papel de las empresas en la reconstrucción tras el terremoto.
¿Cómo recibió el sector empresarial la llegada del nuevo gobierno?
“Vengo de la Andi y se ve un positivismo, ganas de seguir creciendo e invirtiendo en el país. Durante el gobierno pasado, había prevención en invertir. Vemos cosas interesantes, un gobierno que es proempresa, porque saben que esta es la manera de generar empleo. Vemos que se están tomando decisiones rápidas. Por ejemplo, la Autopista Norte, en Bogotá, donde nos salió la licencia prácticamente ocho días después del nuevo gobierno y destrabaron cuatro años en los que estábamos esperando y solicitando esta licencia. Con eso, pues, viene el cierre financiero. Creo que la economía, finalmente, de un país tiene mucho que ver con el tema emocional de las personas, y creo que eso se está viendo definitivamente”.
¿Qué viene para el proyecto de la Autopista Norte ahora que tienen luz verde?
“Ya habíamos entrado a la etapa de construcción. Estábamos esperando que una parte de la obra tuviera vía libre para poder ejecutarla, porque era importante que el proceso constructivo se pudiera llevar completo. No construir por pedazos, que es lo que a veces sucede cuando uno tiene problemas de gestión ambiental o predial y empieza a construir de manera desordenada. Aquí, lo ideal es que ya podamos hacer la construcción completa, porque es más efectivo y eficiente. Así podemos recuperar el tiempo perdido mientras esperábamos para poder avanzar con la obra. Particularmente, nos cogió en un muy buen momento para el cierre financiero”.
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¿Por qué los tomó en un buen momento?
“Porque con esta bajada de la tasa de cambio tenemos la financiación estructurada en dólares convertibles a pesos y en pesos. Hoy está casi a $3.000. Entonces, ese cierre de peso sintético, que así se llama cuando tomas unos dólares y, con un derivado, que es un producto financiero, los conviertes en pesos, nos está mejorando la tasa de esos pesos. En menos de una semana, desde que asumió el nuevo gobierno, ha baja la tasa de cambio, nos ahorramos dos puntos básicos del spread (diferencia entre dos precios) de la tasa de interés”.
¿Qué otros proyectos del Grupo Ethuss podrían avanzar más rápido con el nuevo panorama de inversión?
“Vienen inversiones internacionales que estaban quietas para compra de activos y financiación de proyectos. Estamos atentos a que el nuevo gobierno saque adelante la construcción de vías, líneas de transmisión, puertos y gasoductos. También hay infraestructura rezagada como la aeroportuaria donde hay mucha inversión pendiente para las capacidades de los aeropuertos, sobre todo Cali, Barranquilla y San Andrés”.
Tras el terremoto, ¿cómo apoya el Grupo Ethuss y qué papel jugará en la reconstrucción?
“En primer lugar, tenemos 1.100 personas afectadas directamente en las zonas entre Valle del Cauca, Buenaventura y Risaralda. Unas 100 están muy afectadas en sus viviendas. A ellas les estamos dando todo nuestro apoyo social y económico, y acompañamiento jurídico. También estamos en el frente de líneas de transmisión y de distribución, porque se cayeron. Estamos apoyando con volquetas para la recolección de escombros y la idea es trabajar en equipo con las inversiones que vengan para hacer la reconstrucción. Van a aprovechar esta oportunidad para hacer ciudades mucho mejor trazadas y que tengan sismorresistencia. Con todos nuestros equipos, estamos ahí para apoyar en energía, aseo, recolección de residuos sólidos, aguas y en lo que se requiera”.
Ante la posibilidad de que El Niño se intensifique, ¿cuál es el llamado y qué debe hacer el Gobierno?
“Tenemos ahorrar y hacer las inversiones lo más pronto posible. Debemos trabajar en equipo, Gobierno y privados, de tal manera que quienes estamos dispuestos a apoyar al sistema podamos hacerlo. Hay cosas que se demoran mucho. Una línea de transmisión, por rápida que sea, se demora dos años. Entonces, hay proyectos que toman tanto tiempo que en este momento no podemos entrar rápidamente. Los generadores sí podemos apoyar, pero necesitamos acceso a gas, porque eso ha sido una coyuntura. También debemos ayudar a ahorrar el agua que vamos a necesitar mucho más adelante, entre todos. Creo que esa es la manera de lograrlo, porque el tema climático es muy complicado y es difícil hacer algo mucho más profundo y fuerte si las inversiones no están en el momento adecuado”.
Ante factores como el alto costo del gas, la situación climática y las deudas del Gobierno, ¿hasta qué punto puede soportar la industria lo que viene?
“Necesitamos trabajar de la mano con el Gobierno en cuanto al gas. Ellos ya dieron un adicional en la planta de regasificación Spec, eso ayudará mucho. Las deudas de Air-e lo estamos trabajando con el Gobierno y, a través de los gremios, seguramente llegaremos a un acuerdo, porque todos los que somos generadores estamos dispuestos a apoyar. Al final, eso es lo que funciona, que todos estemos dispuestos a jalar y a contribuir para que las cosas que tienen que suceder. Sí están pasando cosas, pero uno le ve al Gobierno los deseos y el optimismo. También nosotros queremos trabajar en equipo para buscar soluciones rápidas”.
¿Cuál es el mensaje para las empresas frente a la posibilidad de retomar las inversiones, pese al terremoto?
“Este es un país de gente trabajadora. Nosotros, los empresarios, solo necesitamos que nos dejen trabajar, que nos dejen construir y que nos dejen seguir desarrollando el país de la mano del Gobierno, para que podamos seguir incrementando el empleo digno, en el que todos tengamos la posibilidad de ganar. Aquí todos tenemos que creer que solo tenemos un país y que puedes hacer parte del crecimiento de este y contribuir. Este es el país que tenemos y este es el país que tenemos que construir entre todos. Y yo veo un optimismo muy grande. Veo a todas las personas con ganas. Lo estamos viendo con las donaciones que se están haciendo, eso es darle al Gobierno un espaldarazo y decir: ‘Confío en usted, confío en que van a hacer las cosas bien’. Insisto, la economía definitivamente es un tema muy emocional y todos estamos confiando”.
Ante estos nuevos retos, ¿qué aprendió de su papá, William Vélez?