En dos años un grupo de 33 hombres y 14 mujeres excombatientes del frente 58 de las Farc, que llegaban desde Tierra Alta, Córdoba, levantaron 42 casas, abrieron cuatro kilómetros de carretera para comunicar a la vereda San José de León, su nuevo caserío en Mutatá, Urabá antioqueño, con la vía Turbo-Medellín e iniciaron un proyecto piscícola con la convicción de construir una nueva vida y avanzar en su apuesta hacia la paz.
Sin conocer las tierras del Urabá ni a sus habitantes, estos excombatientes juntaron los $2’600.000 que les dio el Gobierno Nacional de auxilio y compraron una parcela de 21 hectáreas en la vereda, cuyas tierras fueron la base para construir su proyecto productivo: 56 estanques para criar pescado —42 individuales o familiares...