Mientras Brasil, México y Argentina son responsables de que las perspectivas de crecimiento económico del Fondo Monetario Internacional (FMI) para América Latina hayan caído, Colombia parece mantenerse estable en las proyecciones del organismo.
De acuerdo con Gian Maria Milesi-Ferretti, subdirector del departamento de Investigaciones del FMI, economías emergentes como la colombiana se han mostrado con mayor capacidad de maniobra ante las afectaciones que se derivan de la baja en la inversión extranjera y los coletazos de la guerra comercial.
De allí que las proyecciones de crecimiento para Colombia se fijaran en 3,4 % para 2019 y 3,7 % en 2020. En las perspectivas de abril, las cifras habían sido 3,5 % y 3,6 %, respectivamente.
Los números no distan significativamente de lo que analistas nacionales creen ocurrirá con la economía colombiana de cara a cierre de 2019. Por ejemplo, el equipo de investigaciones económicas del Grupo Bancolombia prevé que el aumento del Producto Interno Bruto supere el 3 %.
Sin embargo, el reto más importante para el país estará, según el grupo de investigaciones, en un posible debilitamiento con los socios comerciales de la región: “Esperamos que este año el crecimiento de los socios comerciales de Colombia sea de 1,5 %, cifra que revisamos desde 2,2 % y que representará desafíos para las exportaciones, sobre todo las no tradicionales”.
Así le irá a la región
Bajo la sombra de lo que termine de pasar en el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, el FMI rebajó 0,8 puntos porcentuales su perspectiva de abril en comparación con la de julio. De acuerdo con el organismo la economía de la región sólo crecería a un ritmo aproximado del 0,6 % a cierre de este año. Sin embargo habría un repunte considerable en 2020, momento en el que el aumento estaría cercano al 2,3 %.
Dice el FMI que “la intensificación de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China en mayo provocó un rápido deterioro del apetito mundial por el riesgo. Si bien esto mejoró en junio, abundan los factores que podrían desencadenar otros episodios similares de aversión al riesgo, tales como una nueva escalada de las tensiones comerciales”.
Adicionalmente lo que hagan los gobiernos nacionales en materia de cuidado del medioambiente será fundamental para tener un crecimiento económico sostenible. En ese sentido, “la cooperación internacional se diluye debido a que no están participando países clave”, y además las economías emergentes siguen dependiendo de la explotación de materias primas como el petróleo (ver ¿Qué sigue?).
Finalmente, una posible contracción del 35 % en la economía venezolana seguiría afectando la llegada de capital extranjero a esta parte del continente. Dice el FMI que una mejora en el país es necesaria .
0,6 %
sería el crecimiento de América Latina en 2019, según el FMI.