Las aseguradoras han recibido 85.496 reclamaciones desde el terremoto, de acuerdo con el más reciente balance de la industria, con corte al 18 de septiembre.
El valor asegurado asociado a los siniestros reportados asciende a $5,5 billones, cifra que representa un aumento de $1 billón frente a la semana anterior.
A su vez, los pagos a los asegurados continúan avanzando. Las compañías han desembolsado $274.590 millones en indemnizaciones, lo que representa un crecimiento de 48% frente al reporte anterior.
En términos semanales, las aseguradoras pagaron $89.820 millones más que la semana anterior, reflejando el avance del proceso de evaluación y atención de las reclamaciones.
La industria aseguradora señaló que mantiene su compromiso de contribuir a la recuperación del país, convirtiendo la protección contratada por familias y empresas en recursos para atender los daños y facilitar los procesos de reparación, reconstrucción y recuperación.
La mayor parte de las reclamaciones corresponde al ramo de incendio y terremoto, que concentra 61.250 siniestros, con un valor asegurado de $4 billones.
Le sigue el ramo de hogar, con 18.755 reclamaciones y un valor asegurado de $541.000 millones.
Por su parte, automóviles registra 1.252 siniestros, asociados a $21.000 millones; riesgos laborales suma 1.137 reclamaciones, por $18.000 millones, mientras que otros ramos acumulan 3.102 siniestros, con un valor asegurado de $69.000 millones.
En conjunto, estas cifras muestran la magnitud de los daños reportados y el volumen de reclamaciones que deben ser evaluadas por las compañías aseguradoras después del evento sísmico.
Más de 140 firmas participan en la evaluación
Actualmente, las aseguradoras se encuentran en una etapa de evaluación de los bienes afectados, con prioridad en aquellos que colapsaron o fueron declarados pérdida total.
Para adelantar este proceso participan más de 140 firmas de ajustadores, profesionales encargados de inspeccionar los bienes afectados, determinar técnicamente el alcance de los daños y cuantificar las pérdidas.
“Tras un terremoto, los ajustadores cumplen una labor fundamental: recorren las zonas afectadas, evalúan los daños y cuantifican las pérdidas, un trabajo técnico que permite avanzar en la atención de las reclamaciones y movilizar los recursos necesarios para la recuperación y reconstrucción”, explicó Gustavo Morales, presidente de Fasecolda.
Después de un evento de esta magnitud, los ajustadores cumplen una función clave para que los recursos contemplados en las pólizas puedan avanzar hacia los asegurados.
Su trabajo consiste en evaluar técnicamente las pérdidas, verificar su relación con el evento y aportar elementos para determinar el alcance de la cobertura y la cuantía del siniestro, de acuerdo con las condiciones establecidas en cada póliza.
Entre sus principales actividades se encuentran:
-Inspeccionar los bienes afectados, entre ellos viviendas, edificios, comercios, industrias, maquinaria e infraestructura asegurada.
-Identificar y documentar los daños, diferenciando los ocasionados por el terremoto de aquellos que pudieran ser preexistentes o tener otras causas.
-Estimar económicamente las pérdidas, teniendo en cuenta si corresponde una reparación, reposición o reconstrucción.
-Recopilar y analizar información técnica, como fotografías, informes estructurales, inventarios, facturas y presupuestos.
-Apoyar la determinación de la pérdida indemnizable, considerando las coberturas contratadas, las sumas aseguradas, los deducibles y las demás condiciones establecidas en el contrato.
-Facilitar una atención técnica y ordenada de las reclamaciones, un proceso especialmente relevante cuando un evento catastrófico genera miles de siniestros de manera simultánea.
La evaluación de los bienes afectados constituye una de las etapas necesarias para avanzar en el reconocimiento de las reclamaciones. A partir de la información recopilada en campo, las compañías pueden establecer el alcance de los daños y determinar los recursos correspondientes según las condiciones de cada seguro.
El proceso cobra especial importancia en los casos de bienes colapsados o considerados pérdida total, que actualmente tienen prioridad dentro de las evaluaciones.
Detrás de cada ajuste participan profesionales especializados que recorren las zonas afectadas, documentan los daños, analizan la información disponible y valoran económicamente las pérdidas.
Su labor permite ordenar la atención de las reclamaciones en medio de un escenario en el que miles de asegurados requieren respuesta tras el terremoto.
Con $5,5 billones en valor asegurado asociado a los siniestros reportados y $274.590 millones ya pagados, la industria continúa avanzando en el proceso de convertir las coberturas contratadas en recursos para atender las afectaciones y apoyar la recuperación de familias, empresas y comunidades.
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Bloque de preguntas frecuentes
- ¿Cuánto suman los siniestros asegurados tras el terremoto?
- El valor asegurado asociado a los siniestros reportados asciende a $5,5 billones, $1 billón más frente a la semana anterior.
- ¿Cuánto han pagado las aseguradoras por las reclamaciones?
- Con corte al 18 de septiembre, las aseguradoras han pagado $274.590 millones en indemnizaciones, un crecimiento de 48% frente al reporte anterior.
- ¿Cuántas reclamaciones han recibido las aseguradoras?
- Desde el terremoto y hasta el 18 de septiembre, las compañías han recibido 85.496 reclamaciones, 962 más que la semana anterior.