Con una inversión inicial de $68 millones, se instalaron, en el sector Estadio de Medellín, los primeros 300 metros de un innovador sistema piloto de riego aéreo que promete ser la solución para más de 10.000 plantas ornamentales, que al estar debajo de los viaductos del metro no reciben agua cuando llueve.
La iniciativa hace parte de la estrategia Tacita de Plata que ejecuta la Corporación Arví y está liderada por la Secretaría de Medio Ambiente del Distrito. Se bautizó como una “solución basada en la naturaleza” para garantizar las condiciones de humedad de los jardines ocultos que tiene Medellín.
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Este sistema de riego aéreo es el primero de su tipo en la ciudad. Lo que hace es captar las aguas lluvias y simultáneamente redistribuirlas por microaspersión como si se tratara de una llovizna, todo a través de unas tuberías instaladas debajo del viaducto y vinculadas a varios canales de drenaje de las vías férreas del metro.
De esa forma se asegura que las plantas que no reciben directamente el agua de las precipitaciones tengan un suministro similar de líquido, sin que se deterioren o mueran.
La importancia de esta novedosa estrategia no solo radica en el cuidado y preservación de las zonas verdes, también en el ahorro de agua que se genera al no necesitar de nuevas redes de riego en sitios que tengan jardineras en sus inmediaciones.
Y si bien, dependiendo de la época, las lluvias en Medellín no son constantes, las especies de plantas sembradas en la ciudad tienen la capacidad de perdurar sin agua varias semanas, esto debido a sus condiciones, características y mejor adaptación al clima cálido que predomina en el área metropolitana.
¿Un remedio definitivo?
Hace aproximadamente 14 años, para humedecer las jardineras que se sembraron en aquella época en Medellín debajo de los viaductos, se instaló un sistema de riego terrestre, también sujeto a los canales de captación de aguas lluvias que tiene el metro.
Así lo confirmó Fabio Saldarriaga Rivera, ingeniero forestal adscrito a la Secretaría de Medio Ambiente de Medellín, quien precisó que dicha iniciativa, en su momento, funcionó muy bien, pero al parecer durante la pandemia muchos de los cables y mangueras instaladas fueron robadas, lo que afectó sobremanera el trabajo que se venía haciendo.
Fue a partir de ahí que surgió la idea de instalar un sistema de tubería más alto, que cumpliera la misma función pero desde una zona más elevada. Luego de muchos planes y propuestas, por fin este año se materializó lo que sería una solución definitiva para la conservación de las jardineras, no solo del sector Estadio, sino también de las que actualmente están deterioradas por condiciones climáticas o desgaste natural.
“¿Qué buscamos con esto? Nivelar las plantas que tenemos debajo del viaducto donde no cae agua, con las que están por fuera que sí se mojan cuando llueve. De esa forma garantizamos que todos los sembrados se conserven a la par y ninguno se quede sin la humectación que necesita”, dijo Saldarriaga.
En Medellín hay diferentes especies de plantas: Calatea, Filodendros, Ginger, Verbena, Tangos, Enredaderas, Margaritas, entre otras, y muchas de ellas están ubicadas bajo los viaductos, puentes y otras estructuras donde el agua no llega de forma natural.
Es ahí donde entra en juego el nuevo sistema de riego aéreo, que además, se diseñó para que funcione con aspersores que se encargan de dosificar el líquido y evitan que caiga a chorros, los cuales podrían dañar las plantas y flores.
El primer paso de la iniciativa
Los 300 metros ya instalados son apenas un esbozo de lo que será el sistema de riego aéreo que tendrá Medellín para conservar las jardineras.
En total serán 700 metros de tubería y 169 aspersores a lo largo de todo el viaducto del metro —donde haya presencia de plantas—, y el estimado completo de la inversión para completar este proyecto piloto es de $166 millones, que incluyen tanques de almacenamiento de aguas lluvias, sistemas de filtración, la mano de obra requerida para mantenimientos o modificaciones y la asesoría profesional para el adecuado funcionamiento de la estructura.
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Otra de las empresas que dio el sí para la instalación de este sistema fue el Metro de Medellín, quien vio en la iniciativa un potencial de recuperación para las zonas verdes afectadas de la ciudad.
“El Comité de Aseo y Ornato de Medellín tiene 40 años de existencia, y ahí concurren todas las entidades que tenemos que ver con la gestión de los espacios de la ciudad, incluido el Metro, por lo que es muy fácil coordinar con ellos y ponernos de acuerdo para las intervenciones en los viaductos y otras obras”, agregó Marcela Ruiz, secretaria de Medio Ambiente del Distrito.
La Corporación Arví: el medio
Gran parte de la gestión para materializar este plan piloto de riego aéreo se debe a la participación de la Corporación Arví, que ahora, en coordinación con la Alcaldía de Medellín, trabaja en la recuperación de los corredores estratégicos que hay en la capital antioqueña.
La ciudad cuenta con 30 Corredores Verdes: 18 asociados a corredores vehiculares y 12 asociados a quebradas. El objetivo no solo pasa por instalar nuevos, sino por mejorar los ya existentes.
“Queremos generar apropiación social a través de estrategias de sostenibilidad. No es simplemente sembrar un árbol o instalar un nuevo jardín, porque a veces lo que pasa es que se hace el trabajo pero el operador se retira, ¿y quién queda como doliente?”, dijo Julián Alzate Cárdenas, director (e) de la Corporación Arví.
A la par, la corporación también hace monitoreo de 52 quebradas de Medellín para prevenir emergencias, y a través del programa de guardabosques ejecuta acciones de conservación para las 17 reservas que tiene la ciudad.