Lo que prometía ser una jornada laboral artística remunerada con $800.000 por apenas cuatro horas de trabajo, terminó en una pesadilla colectiva para más de 40 mujeres en Medellín. El pasado viernes, un grupo de bailarinas, modelos y deportistas llegó o se preparó para asistir al Jardín Botánico, citadas para un supuesto rodaje de la Alcaldía de Medellín, solo para descubrir que el evento no existía y que el dinero consignado para trámites administrativos había desaparecido junto con el presunto contratista.
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El esquema del engaño fue elaborado con tanto detalle que las víctimas, curtidas en este tipo de eventos, cayeron redondas. Un hombre, quien se identificaba como Julián, contactó a las artistas ofreciendo participar en un proyecto denominado “Ballet al Parque”, el cual supuestamente buscaría promocionar iniciativas culturales de años anteriores mediante videos y entrevistas.
Para hacer la oferta irresistible, el estafador no solo ofreció un pago superior al promedio del mercado, sino que añadió un incentivo final: cortesías para el concierto del artista puertorriqueño Bad Bunny.
La estrategia se basó en la confianza interpersonal. Andrea*, una psicóloga y bailarina de 27 años afectada por el fraude, explicó a este medio que la oferta no llegó por un desconocido, sino a través de su círculo cercano. “El modus operandi que ellos tienen es contactar bailarinas para que ellas mismas recluten a las otras bailarinas”, relató. Su amiga, quien también fue engañada, le aseguró que buscaban perfiles para un trabajo de la Alcaldía. Una vez contactadas, las víctimas ingresaban a un grupo de WhatsApp donde “Julián” solicitaba documentos habituales: copia de la cédula, fotografías de rostro y cuerpo completo, y medidas de tallaje. El punto de quiebre llegaba con la afiliación a la ARL (Administradora de Riesgos Laborales).
Aunque muchas de las artistas ya contaban con seguridad social, el estafador argumentaba que se requería un nivel de riesgo específico o una afiliación distinta para el evento. “Julián le pedía a las mujeres que contactaran a más artistas. El argumento era que el presupuesto del proyecto aumentaba”. Posteriormente, las remitía a un supuesto intermediario o cuenta bancaria para consignar alrededor de 102.000 pesos por el trámite exprés.
Presión y falsas promesas
Las víctimas relatan haber sido sometidas a presión, incluso en horas de la madrugada. Otra de las bailarinas afectadas narró cómo recibió llamadas intimidantes a las 3:00 a.m. en la noche previa exigiéndole dinero adicional por supuestas multas o errores en el sistema para no perder el contrato. “No, es que tengo un problema muy grande por culpa tuya... necesito que se paguen esas cosas”, le gritó el sujeto, manipulándola para realizar transferencias adicionales. El estafador le decía que las transacciones no llegaban y ella hizo tres consignaciones.
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La ilusión se mantuvo hasta el último momento con la promesa de las boletas. Según el testimonio de una de las víctimas, el hombre escribió al grupo: “Niñas de la alcaldía, me acaban de decir que vamos a tener unas cortesías también para el concierto de Bad Bunny. Las que estén interesadas me dicen para ver cómo las repartimos”.
El día del evento, por supuesto, nadie apareció. El hombre dejó de contestar, algunas fueron bloqueadas y otras recibieron burlas e insultos cuando reclamaron. “Ya el viernes en la mañana dejó de contestar, se desapareció y ahí sí nos dimos cuenta que era completamente el robo”, señala otra de las víctimas.
Pero más allá de la pérdida económica, que asciende a más de 4 millones de pesos en conjunto, la mayor preocupación de las afectadas es el uso de su información sensible. Los estafadores quedaron con copias de cédulas, direcciones, teléfonos y fotografías de cuerpo entero de más de 40 mujeres. “Nos pidieron fotos del rostro, de cuerpo completo... Hoy tenemos miedo de qué puedan hacer con toda esa información”, expresó una de las denunciantes, temiendo suplantación de identidad o que sus perfiles sean usados en redes de trata de personas o catálogos ilícitos.
Este caso no es aislado. Según datos recientes, los hurtos informáticos en Antioquia se han disparado, registrando un promedio de 30 casos diarios. Mientras el hurto a personas en las calles muestra una reducción, la delincuencia ha migrado a entornos digitales donde el riesgo de captura es menor.
Modalidades similares se han reportado en otras ciudades. En Bogotá, a través de redes sociales como TikTok, mujeres han denunciado convocatorias falsas para rodajes en bares inexistentes, donde también se exige el pago anticipado de la ARL y el envío de material fotográfico, lo que sugiere que podría tratarse de una red operando a nivel nacional bajo el mismo libreto de ingeniería social.
Ante la magnitud de la denuncia, la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín emitió un comunicado desmintiendo categóricamente la existencia del proyecto. La entidad aclaró que “respecto al evento ‘Ballet al Parque’ se señala que no existe conocimiento de algún proyecto de esa naturaleza”.
La Administración Distrital reiteró que nunca solicita dinero ni consignaciones previas para participar en actividades culturales y que todos los procesos de contratación se realizan exclusivamente a través de los canales oficiales, como el portal web de la Alcaldía y las redes verificadas @cultura.med.