Un nuevo caso de extorsión contra una obra civil en el occidente de la ciudad terminó con la captura de tres presuntos responsables del chantaje.
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Llegaron hasta las obras de remodelación de un edificio en Santa Mónica y le solicitaron a uno de los empleados su número de teléfono para que un presunto “jefe” se comunicara con él.
Un nuevo caso de extorsión contra una obra civil en el occidente de la ciudad terminó con la captura de tres presuntos responsables del chantaje.
Según detalló la Fiscalía, los tres sujetos fueron detenidos luego de una entrega controlada cuando acudieron a recibir parte del dinero que exigían a la víctima para permitirle continuar con una obra de construcción.
Los presuntos extorsionistas fueron identificados por la Fiscalía como Andrés Guillermo Morillo Suárez, Óscar Alfredo Sánchez Chirinos y Víctor Alfonso Algarín Zuleta.
Según la investigación, el pasado 26 de junio los tres procesados llegaron hasta las obras de remodelación de un edificio en Santa Mónica y, tras identificarse como integrantes de la supuesta “vigilancia” del sector, le solicitaron a uno de los empleados su número de teléfono para que un presunto “jefe” se comunicara con él.
Posteriormente, la víctima comenzó a recibir mensajes de texto en los que le exigían el pago de $10 millones a cambio de permitirle continuar con los trabajos y de no atentar contra su vida.
Tras la respectiva denuncia, la investigación avanzó hasta concretar una entrega controlada por parte de las autoridades antiextorsión.
Esta semana, los tres hombres fueron citados en un establecimiento comercial del barrio San Javier donde al parecer esperaban recibir un paquete que simulaba contener $4 millones, suma correspondiente a una parte del dinero exigido mediante la extorsión.
Fue ahí donde los tres sujetos fueron detenidos por los organismos de seguridad.
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Tras ser presentados ante la justiicia, un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) les imputó el delito de tentativa de extorsión agravada.
Ante esto, ninguno de los procesados aceptó los cargos. Aún así un juez les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza su proceso judicial.
Este caso guarda similitud con otro ocurrido en mayo de este año, en el sector de Laureles, donde otro encargado de una obra denunció que estaba siendo víctima de extorsión.
En esa oportunidad, un hombre que se presentó como integrante de un grupo que “controlaba el” sector contactó al responsable del proyecto y le exigió el pago de $40 millones para permitir la continuidad de la construcción.
Durante las conversaciones, el presunto extorsionista aseguró que la organización criminal ejercía control sobre varias zonas de Medellín y advirtió que, si no se realizaba el pago, podrían impedir el desarrollo de la obra y atentar contra el ingeniero y sus trabajadores.
Tras recibir las amenazas, la víctima denunció el caso ante el Gaula de la Policía, que organizó otra entrega controlada. El 25 de mayo, cuando dos hombres llegaron en motocicleta para recibir el dinero, agentes encubiertos que participaban en el operativo lograron capturarlos antes de que escaparan.
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