En Colombia, el 32,6 % de las empresas le reportó al Dane que —debido a la emergencia— en julio había tenido que reducir el número de trabajadores o en su defecto las horas laboradas. Esto, según lo registró la encuesta Pulso Empresarial de la entidad estadística, que destaca además la disminución de ingresos en el 61 % de las firmas como otro golpe provocado por la pandemia.
Un impacto que a mayor escala muestra que mientras la población ocupada en el territorio nacional era de 22,1 millones en agosto del 2019, para el mismo mes de 2020 observaba a 19,6 millones de ciudadanos en esta condición, con lo que cerca de 2,41 millones de puestos de trabajo se habrían perdido en ese lapso, en línea con el reporte de mercado laboral del Dane.
Según el presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), Mauricio Santamaría, se trata de un retroceso en un segmento que de por sí estaba afectado antes de la pandemia, y significa que el país pasa a una cifra similar de ocupación a la de 2008 o 2009, cuando había menos población.
La consecuencia, dicen las cuentas de ese gremio, fue que solo entre marzo y julio los hogares colombianos perdieran 21,6 billones de pesos en ingresos, lo cual afecta la demanda interna y se transmite a todos los sectores económicos. La conclusión de Santamaría es que ningún programa social puede reemplazar a la economía y muchos menos los puestos de trabajo (ver Paréntesis).
Empresas, al tablero
Teniendo este contexto presente, desde las propias compañías surgen propuestas sobre cuál es el camino a seguir para reanimar el mercado laboral. Alquería, por ejemplo, a través de su presidente y coordinador de sueños, Carlos Enrique Cavelier, dijo que la clave es que estas piensen más allá de aumentar su capital.
Mencionó que los dos pilares para reactivar el renglón del trabajo deben ser innovación y buenas prácticas, que siendo escalados al sector agro significan iniciativas para consolidar el campo, que los productores sean escuchados y que sus productos tengan garantía de que serán demandados.
En el caso de Alquería, Cavelier resaltó que cuenta con 3.000 colaboradores directos, 670 indirectos y 950 contratistas, además de que se recoge la leche que proveen 13.000 ganaderos, y que abastece a unos 160.000 tenderos en el territorio nacional.
De su lado, Grupo Familia, en voz de su presidente Andrés Gómez, considera que es fundamental un “desarrollo sostenible” en el que las empresas impacten directa e indirectamente a sus públicos de interés.
Gómez también argumenta que en el caso de esa firma hay 5.000 colaboradores, pero que en concreto se busca generar empleos “de altísima calidad”, con lo que es necesario adaptar nuevas tecnologías, innovaciones disruptivas y fortalecer las capacidades digitales, algo que podrían implementar también otras compañías, no solo para crear puestos de trabajo, sino para impactar positivamente a la comunidad.
Para Miguel Díez, presidente de Hoteles Estelar, lo fundamental para recuperar empleos es darle fuerza a la premisa ‘colombiano compra colombiano’. El ejecutivo apunta que políticas laborales flexibles y una reactivación más veloz de los sectores económicos, pero sobre todo del hotelero, es una forma en la que el Gobierno puede estimular el segmento de trabajo.
Agrega que de momento en la compañía que dirige se prioriza proteger los puestos con horarios flexibles y trabajo en casa, aunque por ahora no está en los planes enganchar nuevo personal por la secuela de la coyuntura en sus arcas. A corte del año pasado Estelar registraba 1.982 trabajadores directos y 699 indirectos.
Similar planteamiento es el de Grupo Éxito, que se pronunció a través de su vicepresidente de Recursos Humanos, Juan Felipe Montoya, quien detalla que la compañía observa la compra nacional y local como alternativa para generar puestos de trabajo.
Ejemplifica que el 93 % de las prendas que comercializa Éxito se compran en Colombia, y que en la producción de este mismo artículo pero de marca propia “se emplean cerca de 8.000 mil personas, casi todas mujeres cabeza de familia en cerca de 120 talleres en el país”.
Además, expresa que otra alternativa para pensar de cara a reactivar el segmento en cuestión es aprovechar “la transformación digital que se está dando” en tanto genera un ecosistema para el surgimiento de startups con las que el sector empresarial podría buscar alianzas.
Y en concepto de Luz María Correa, presidenta de Construcciones El Cóndor, la empresa privada tiene un papel primordial en estimular el trabajo en el país.
“El sector público genera un empleo que está muy restringido por el presupuesto nacional, pero el privado, en la medida que puede crecer, va a crear más. Hay que apoyarlo para que se desarrolle de forma eficiente, generando oportunidades para la libre empresa y con una legislación en la que crear vacantes no conlleve cargas adicionales“, enfatiza.
Y adhiere que El Cóndor, al invertir en concesiones, lo hace también en regiones del país que se quieren desarrollar a través de la infraestructura. “Cuando ejecutamos un proyecto, generamos empleo”.
De forma... y fondo
A la par de la estrategia y reflexiones de las empresas también existen planteamientos que hablan de reformas estructurales o acciones puntuales que repercutan en todas las firmas colombianas y el empleo.
Una de ellas es la que manifestó el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, durante la edición virtual del Congreso Camacol: crear un subsidio temporal en el que el Estado financie el 16,5 % de los costos de contratación laboral formal.
En el modelo propuesto el 12 % iría para aportes por concepto de pensiones; 4 % correspondería a cajas de compensación; y 0,5 % estaría asociado a riesgos laborales. Además, expresó que se requiere una reforma inclusiva, porque según el tanque de pensamiento que dirige en el país unos 10 millones de personas ganan menos del salario mínimo y no pueden cotizar a pensión.
Carolina González, especialista de mercado laboral del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), resalta que otros retos a sortear en lo que a trabajo se refiere, no solo de Colombia sino de la región en general, tienen que ver con la inclusión de mujeres y jóvenes. Solo comparando agosto de 2019 y 2020, la población ocupada masculina cayó en 936.000, por debajo de las mujeres, cuya contracción fue 1,48 millones.
Tomando de referencia estas problemáticas, Bancolombia, que es responsable de 22.000 empleos directos, también hizo su aporte referente a la actual situación. Su vicepresidente de Gestión Humana, Enrique González, acota que en las investigaciones de esa entidad se ha encontrado que el trabajo “se va a volcar a los conocimientos relacionados con la analítica, ciencias de los datos, entender el mercado a partir de los datos y a partir de las preferencias del usuario”.
Añade que los temas de ciberseguridad empezarán a ser más demandados y las personas van a necesitar skills relacionados con software o experiencia de usuario, por lo que hay que conocer cómo se está moviendo el mercado.
Y sobre la promoción y generación de empleo y herramientas para este por parte de Bancolombia, González menciona como ejemplo de ello: el programa Academia Geek, en alianza con Macaia, en la que patrocinan el estudio de 21 mujeres en desarrollo de software, específicamente Front End; la incubadora Talento B; una ruta con colegios de Medellín para enseñar cuáles son los conocimientos que se van a mover en el futuro; el apoyo al Comité Universidad Empresa Estado en su proyecto de inserción laboral; y el cubrimiento de la cuota Sena, con 1.033 estudiantes de allí que hacen su práctica en el banco.
Claro Colombia, de su parte, comenta que su forma de contribuir al empleo es a través de programas como Claro por Colombia en el que busca equidad de género en materia de trabajo, así como Generación XXI, “que les permite a los estudiantes vincularse a proyectos estratégicos de la empresa”.
Así lo manifiesta Germán Bustos, director de Gestión Humana de la firma, quien agrega que en el país tienen 11.200 colaboradores directos y más de 50.000 que hacen parte de sus aliados y redes de distribución.
Desde Claro, indican que el factor de innovar negocios como aprendizaje de la emergencia va a tener un rol principal en la generación de trabajo.
En tanto, Scotiabank Colpatria, que se pronunció en un documento, hace hincapié de que en sus procesos de atracción de talento prima la diversidad en cuanto a género, orientación sexual, raza, entre otros factores, y que en el último año adelantó “más de 1.000 procesos de selección”.
Sergio Olarte, economista principal de Scotiabank Colpatria, quien habla en su representación, analiza que lo primordial a futuro es que el desempleo no se convierta en informalidad laboral, porque es una condición menos productiva y peligrosa en el largo plazo.
“Si se logra mantener el mayor número de empleos, la rueda empieza a girar mucho más fuerte y comenzamos a salir de la recesión de una forma más permanente y fortalecida”, concluye.
32,6 %
de las empresas redujo personal u horas laboradas en julio, por la emergencia: Dane.