El lío que tiene en crisis política en Perú al gobierno de Pedro Pablo Kuczynski fue el más reciente capítulo de una larga serie de procesos judiciales, políticos y detenciones contra dignatarios que deja el caso Odebrecht en ese país.
El escándalo de corrupción en torno a los contratos públicos de la constructora brasileña ha podido llegar hasta las últimas consecuencias en Perú. Tanto que no parecen importar los efectos que dejan uno y otro avance del gigantesco caso sobre la estabilidad del país. Todos los jefes de Estado desde el inicio de la actual era democrática —tras el fin del régimen de Alberto Fujimori—, han sido salpicados en mayor o menor medida.
Cronológicamente se puede enumerar lo que ha pasado con cada uno de ellos, a saber: Alejandro Toledo (2001-2006) está prófugo de la justicia y pesan sobre él una orden de captura y un pedido de extradición desde EE. UU; Alan García (2006-2011) es investigado por el caso y tiene varios de sus exfuncionarios encarcelados; Ollanta Humala...