Legisladores griegos aprobaron este viernes el proyecto para el tercer rescate al país en una votación parlamentaria que salió adelante gracias al apoyo de los partidos de la oposición y que dejó una división importante en la coalición de gobierno.
Atenas tenía que aprobar el proyecto de ley a tiempo para que ministro de Finanzas, Euclid Tsakalotos, viaje a Bruselas para reunirse con sus homólogos de la eurozona, que hoy por la tarde decidirán si dan su visto bueno a la propuesta de ayuda.
La votación del viernes por la mañana se produjo tras una sesión maratónica que se alargó toda la noche y que estuvo marcada por demoras de procedimiento y un debate enconado sobre el paquete de ayudas por importe de 85.000 millones de euros (93.000 millones de dólares) en tres años que supondrá recortes en el gasto público y subidas de impuestos.
El proyecto se aprobó gracias al apoyo de los partidos de la oposición, con 222 votos a favor, 64 en contra, 11 abstenciones y tres ausencias en una cámara con 300 escaños.
Aunque superó el trámite parlamentario por una amplia mayoría, la votación supuso un importante revés para el primer ministro, Alexis Tsipras, que vio como 40 de los 149 diputados de su partido de izquierda radical Syriza no le respaldaron. Fue objeto de duras críticas por parte de los más radicales de su partido, que le acusan de ceder ante las demandas de los acreedores para introducir medidas de austeridad, a las que había prometido imponerse en las elecciones de enero.