Solo hasta la medianoche del domingo pudo implementarse aceptablemente en Ucrania el alto el fuego acordado el jueves en Minsk, Bielorrusia. Pasaron 24 horas desde el inicio del momento pactado para empezar a aplicar la tregua a las 00:00 horas del sábado.
Ese día la preocupación era evidente en todas las partes que firmaron el acuerdo (incluidos los mediadores de la UE, Alemania y Francia), dado que los combates continuaban, al punto de que en la localidad de Popanse, Lugansk, dos civiles, ancianos, fueron asesinados en fuego de artillería de los separatistas.
Pero el enfrentamiento prosiguió incluso ayer, con especial fuerza en el estratégico poblado de Debáltsevo. Mientras que el cese de hostilidades se respetaba en la mayor parte del frente, aún se escuchaban explosiones y bombardeos cerca de dicha localidad, concretamente 15 km al noreste de la misma.
Aún con estos incidentes, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (Osce), encargada de vigilar la implementación de los acuerdos de Minsk en Ucrania, afirmó que en términos generales la tregua iniciaba con éxito.
“En las primeras doce horas el alto el fuego se ha respetado, con algunas excepciones, en especial en Debáltsevo, Raigorod y Lugansk”, dijo en rueda de prensa el jefe de la misión especial de la Osce, Ertugrul Apakan.
El diplomático turco admitió haber recibido numerosas denuncias de violaciones a la tregua, y recalcó que sus datos provienen de los veinte grupos de observadores que fueron enviados al este ucraniano tras lo pactado en Minsk. A los periodistas, por su parte, tanto Ejército como prorrusos no permitieron su arribo al frente de batalla, por lo que no pudieron informar de mejor manera la naturaleza de los incidentes reportados.
Con lo acontecido ayer, aún durante la supuesta implementación de la tregua, aumentan las dudas y las críticas que hay en torno a la validez de los acuerdos de Minsk y qué tanto se vayan a hacer reales en el terreno.
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