Atlético Nacional consiguió una nueva victoria como visitante al imponerse 3-2 sobre Inter de Bogotá en El Campín. El equipo verdolaga tuvo que remontar el marcador y terminó llevándose tres puntos que Lucas González valoró especialmente por la manera en que sus dirigidos afrontaron el compromiso.
El técnico destacó, sobre todo, la valentía de sus jugadores para reaccionar después de comenzar perdiendo un partido en el que, según el análisis realizado por su cuerpo técnico, Nacional había generado mucho más que su rival. González explicó que Inter apenas tuvo cuatro toques en el área verdolaga, mientras que Nacional llegó a 22 en la zona ofensiva del conjunto bogotano.
“Rescatar principalmente la valentía, el esfuerzo de los chicos”, señaló el entrenador, quien también resaltó las ganas del equipo de buscar el triunfo hasta el último minuto. Sin embargo, no ocultó su inconformidad con algunos aspectos del juego después de la remontada.
Para González, una vez Nacional pasó a ganar 2-1, el equipo debió tener mayor control de la pelota. “Cuando eres capaz de remontar y te pones 1-2, teníamos que darle más control al juego y el partido se volvió de ida y vuelta y no me gustan los partidos así”, explicó.
El entrenador considera que esa situación pudo poner en riesgo el resultado, pues Nacional tenía posibilidades de marcar el tercer gol, pero también le permitió al rival encontrar espacios para buscar el empate.
“La identidad la estamos construyendo”
González también se refirió al rendimiento que Nacional viene mostrando como visitante. Aunque el equipo ha conseguido buenos resultados fuera de Medellín, el técnico aclaró que todavía no considera que la identidad futbolística esté completamente consolidada.
“La identidad la estamos construyendo”, manifestó. Para el entrenador, todavía existen numerosos aspectos del juego por corregir, pero hay una característica que considera fundamental y que ha intentado inculcar desde su llegada: la valentía.
“Esta camiseta pesa mucho, no es para todo el mundo, pero el que se la pone tiene que asumir la responsabilidad de salir a ganar en cualquier estadio en donde estemos”, afirmó.
El técnico también reconoció que Nacional debe mejorar en el control de los partidos. Ante Inter, especialmente después de remontar, consideró que el equipo aceleró demasiado el juego y terminó generando un partido abierto que, desde su perspectiva, era innecesario.
“Me hubiera gustado que hubiéramos tenido nosotros mucho más control del balón, no prestarle el balón al equipo contrario”, explicó.
El ingreso de James Rodríguez
Uno de los momentos más esperados del partido fue el debut de James Rodríguez con la camiseta de Atlético Nacional. González explicó que el ingreso del volante colombiano hizo parte de un triple cambio diseñado para darle mayor frescura al equipo en ataque.
“Buscábamos frescura arriba”, explicó el entrenador, quien inicialmente tenía previsto realizar cuatro modificaciones, incluyendo los dos extremos, el delantero y el mediapunta.
La aparición de calambres en Jake Vásquez modificó sus planes y finalmente James ingresó junto a otros jugadores para intentar aprovechar los espacios que Nacional había identificado en la defensa de Inter.
González aseguró que los cambios surtieron efecto rápidamente y que los jugadores que entraron lograron darle la vuelta al partido. Sin embargo, volvió a señalar que después de la remontada el equipo perdió parte del control que había buscado.
Quedó impresionado con James
El entrenador también habló de las primeras sensaciones que le dejó James Rodríguez en sus primeros entrenamientos y durante sus minutos en El Campín. Destacó que el colombiano llevaba apenas unos pocos entrenamientos con el plantel y que su último partido competitivo había sido el que disputó con Colombia en el Mundial.
“Esa calidad está intacta y va a aportarle muchísimo a Atlético Nacional, pero también al fútbol colombiano”, afirmó.
González reconoció además que entiende que los compañeros busquen constantemente a James cuando está en la cancha. Incluso utilizó una particular expresión para describir la sensación que le produce verlo jugar: “Cuando él toca el balón, al balón le gusta que él lo consienta”.
El técnico también manifestó su satisfacción personal por poder dirigir al mediocampista antes del final de su carrera. “Soy un afortunado de tenerlo como entrenador”, dijo al referirse a James.
Los goles de pelota quieta, un aspecto por corregir
Otro de los temas que abordó González fue la dificultad que ha tenido Nacional para defender algunas acciones de balón parado. Ante Inter, el equipo volvió a recibir un gol después de un cobro de esquina.
El entrenador explicó que en esa jugada Titi había recibido la responsabilidad de defender una determinada situación y reconoció que el jugador no tiene esa acción aérea como una de sus principales fortalezas.
“Los goles en córneres pasan. Ahora dos en ocho partidos, siete partidos”, señaló inicialmente, aunque posteriormente aclaró que contando los compromisos de Copa la cifra de partidos era mayor. Su objetivo, en cualquier caso, es evitar que el número siga aumentando.
Nacional tendrá que seguir ajustando esos detalles mientras avanza el campeonato. Para González, el proyecto apenas comienza y el equipo se está construyendo “paso a paso”, con la mirada puesta no solamente en competir por los títulos locales, sino también en llegar preparado a la Copa Libertadores del próximo año.
Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Qué dijo Lucas González sobre las primeras sensaciones que le dejó James Rodríguez?
- Destacó que, pese a llevar pocos entrenamientos con Nacional, su calidad permanece intacta y considera que le aportará mucho al equipo y al fútbol colombiano.
- ¿Por qué González entiende que los jugadores de Nacional buscan constantemente a James?
- El técnico aseguró que comprende que sus compañeros intenten encontrarlo con frecuencia porque, cuando James tiene la pelota, “se siente diferente”.
- ¿Qué buscaba González con el ingreso de James ante Inter de Bogotá?
- El entrenador explicó que pretendía darle frescura al ataque con un triple cambio y aprovechar las zonas donde Nacional había identificado espacios para hacerle daño al rival.