Al igual que Las Ramblas en Barcelona, la Quinta Avenida de Nueva York o la Primero de Mayo en Buenos Aires, Medellín proyecta transformar la Avenida La Playa en uno de sus más importantes corredores lineales de consumo y cultura a cielo abierto. Bajo el nombre de La Serpiente, este proyecto de transformación urbana y social busca rescatar un eje patrimonial e histórico que, tras décadas de esplendor, cayó en un estado de deterioro y abandono.
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La iniciativa, liderada por la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP) de Medellín en alianza con la Fundación Universitaria Bellas Artes y más de 20 instituciones aliadas, pretende devolverle el dinamismo económico, social y ambiental a la Comuna 10, La Candelaria.
El nombre de este plan cívico no es casual. Evoca la sinuosa silueta de La Playa, pero además rinde homenaje a la cultura indígena Tayrona, para la cual la serpiente simboliza la “renovación”. El proyecto nació originalmente como una propuesta conmemorativa de los 15 años de Bellas Artes, presentándose como una alternativa de intervención integral ante problemáticas críticas de la zona como las basuras, el ruido y la pérdida de la memoria y el sentido patrimonial de este eje fundacional.
Para materializar esta transformación, el trazado de La Serpiente contempla una intervención integral dividida en etapas y fases delimitadas. La fase 1 del plan comprende el tramo desde el Museo Casa de la Memoria hasta la Plazuela Zea. De manera más detallada, este recorrido inicial se subdivide en cuatro etapas estratégicas de intervención: la etapa 1 va desde el Museo Casa de la Memoria hasta el Palacio de Bellas Artes, una fase marcadamente cultural, impactada por teatros y entidades culturales; la etapa 2, desde el Palacio de Bellas Artes hasta la Avenida Oriental, caracterizada por un uso de suelo mixto, comercial y residencial.
La etapa 3 arranca en la Avenida Oriental y termina en la Carrera Junín, una fase enfocada principalmente en el entretenimiento, la moda y el desarrollo de cafés. Y la etapa 4 que comienza en la Avenida Primero de Mayo hasta la Plazuela Zea, catalogada como una fase patrimonial, cultural, turística y económica.
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Adicionalmente, las proyecciones a largo plazo plantean una fase 2, que irá desde el Museo de Antioquia hasta el Parque de las Luces, y una fase 3, que se extenderá desde el Parque de las Luces hasta Parques del Río, abarcando de este modo todo el corazón de la ciudad.
La transformación de la avenida no se limita a la infraestructura física. La Serpiente se divide en ejes clave, entre los que destacan la Serpiente Verde —enfocada en la sostenibilidad ambiental—, la Serpiente Cre-Activa —que promueve la creación artística y la identidad cultural—, Habitar la Serpiente —que busca promover la vivienda mixta digna y la seguridad— y la Serpiente Participativa, abierta al diálogo cívico.
Entre las primeras acciones ejecutadas figuran un diagnóstico de su arbolado urbano, el cual identificó 29 árboles patrimoniales pertenecientes a 15 especies en el recorrido. Con aportes y voluntades en marcha, esta serpiente de renovación urbana promete reconciliar finalmente a la capital antioqueña con su origen histórico.