El técnico Luis Fernando Montoya, recordado por llevar a Once Caldas a la gloria de la Copa Libertadores en 2004, se solidarizó con los colombianos afectados por el terremoto que sacudió al país y dejó un mensaje de unión y esperanza en medio de la emergencia.
Montoya pidió a los colombianos mantenerse unidos y ayudar a las personas que atraviesan momentos difíciles. “Quiero enviarle un mensaje a todo este país de solidaridad, de entendimiento. Este es un momento en que todos los colombianos nos debemos estar juntando a ayudar a las personas que en este momento nos necesitan”, expresó.
El entrenador también recurrió a una frase que, según contó, ha marcado su vida: “Nunca todo es para siempre”. Con ella recordó que las dificultades, por más duras que sean, también pasan.
“Hay momentos difíciles, hay momentos buenos. Yo pensé que mi vida se había acabado. Mi vida, voy para 22 años y todavía estoy aquí. La vida es fundamental”, señaló Montoya, quien desde hace más de dos décadas enfrenta las consecuencias del ataque que sufrió en 2004 y que le provocó una lesión de médula espinal.
Su mensaje terminó con un llamado a los colombianos a no perder la esperanza y seguir adelante en medio de la emergencia. “Mi pueblo colombiano, los quiero, los amo. Sigamos para adelante, que yo sé que vamos a salir adelante”, concluyó.
Las palabras de Montoya se suman a los múltiples mensajes de solidaridad que han surgido desde el fútbol y el deporte colombiano tras el terremoto, con llamados a la unión y a apoyar a las comunidades afectadas.
Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Qué mensaje envió Luis Fernando Montoya a los colombianos?
- Les pidió mantenerse unidos, ayudar a las personas afectadas por el terremoto y no perder la esperanza en medio de los momentos difíciles.
- ¿Qué frase recordó Montoya durante su mensaje?
- “Nunca todo es para siempre”, una frase que utiliza para recordar que tanto los momentos buenos como los difíciles terminan pasando.
- ¿Por qué su mensaje tiene un significado especial?
- Porque Montoya habló desde su propia experiencia de vida, recordando que hace 22 años pensó que su vida había terminado, pero logró seguir adelante y convertirse en un ejemplo de resiliencia.