El Comité Disciplinario de la Dimayor dio a conocer este miércoles las primeras sanciones relacionadas con los incidentes que se presentaron el pasado 30 de agosto durante el partido entre Deportivo Cali y Atlético Bucaramanga, que terminó con empate 1-1 en el estadio de Palmaseca.
El compromiso estuvo marcado por la invasión de la cancha por parte de aficionados del conjunto local poco antes del final. En ese momento, Bucaramanga se imponía 0-1, pero el encuentro terminó igualado después de un discutido penalti que Leyser Chaverra convirtió en tiempo de reposición.
La sanción más fuerte recayó sobre el técnico del Bucaramanga, Pablo Peirano, quien recibió seis fechas de suspensión y una multa de $10.505.430.
De acuerdo con el Comité Disciplinario, el entrenador fue sancionado por “emplear lenguaje ofensivo, grosero u obsceno o gestos de la misma naturaleza contra los jugadores rivales u otras personas que no sean oficiales de partido” y por “irrespeto mediante gestos, ademanes, injurias, amenazas o provocaciones”.
Dos jugadores también fueron sancionados
El Comité Disciplinario también castigó a dos futbolistas por los hechos ocurridos durante el encuentro.
Keimer Sandoval, del Deportivo Cali, y José García, del Atlético Bucaramanga, recibieron cada uno dos partidos de suspensión y una multa de $758.725.
La decisión se tomó bajo el argumento de “conducta violenta contra un adversario”.
De esta manera, ambos jugadores deberán cumplir la suspensión en los próximos compromisos de sus respectivos equipos.
Peirano había cuestionado las garantías del partido
Después del encuentro, Pablo Peirano se refirió a lo sucedido durante los minutos finales y cuestionó las condiciones de seguridad que rodearon la reanudación del compromiso.
“Era imposible que se pudiera reanudar un partido con un portón abierto, los hinchas adentro de la cancha. Le estábamos avisando al cuarto árbitro, que quedó paralizado. El comisario no podía reaccionar. Benedetti me cuenta que ni siquiera pudo celebrar el gol porque estaban preocupados por los hinchas”, manifestó el entrenador en diálogo con Win Sports.
El técnico también explicó que desde el banco del Bucaramanga habían advertido a los encargados del partido sobre la presencia de aficionados dentro del terreno de juego.
Precisamente, el conjunto santandereano reclamó posteriormente los puntos del compromiso al considerar que no existieron las garantías necesarias para disputar los minutos finales.
Sin castigos para las hinchadas, por ahora
Uno de los aspectos que más llama la atención del boletín publicado este miércoles es que no hubo una decisión disciplinaria sobre la conducta de los aficionados del Deportivo Cali que ingresaron al terreno de juego.
El Comité tampoco se pronunció sobre la reclamación presentada por Bucaramanga en relación con los puntos del partido.
Por ahora, entonces, las primeras sanciones recaen sobre el entrenador del equipo visitante y los dos jugadores involucrados en conductas violentas, mientras continúa pendiente cualquier determinación relacionada con los hinchas y las garantías del encuentro.
Tampoco hubo decisión sobre los incidentes de Santa Fe-América
El boletín de este miércoles tampoco incluyó una decisión sobre los graves incidentes registrados el pasado 22 de agosto durante el partido entre Independiente Santa Fe y América de Cali.
El encuentro tuvo que ser suspendido durante casi una hora debido a un enfrentamiento entre aficionados de ambos equipos.