“No permitiremos que el miedo o la violencia intimiden la labor que cumplen nuestros funcionarios”. Con esta frase, el ministro de Justicia, Iván Cancino, respondió al asesinato de un servidor público del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) en la ciudad de Cúcuta.
La víctima del ataque fue el dragoneante Bryan Rangel Saavedra, quien trabajaba en la cárcel de la capital nortesantandereana.
A las 7:00 p.m. de este lunes festivo terminó su turno laboral y fue a tanquear gasolina para su vehículo en la estación de servicio Prados del Este, en un sector conocido como Anillo Vial de Cúcuta.
En ese momento fue sorprendido por un delincuente armado, quien le disparó y luego escapó. Aunque Rangel fue llevado a un centro médico, murió al poco tiempo.
Veinticinco minutos después, desconocidos lanzaron una granada al interior de la cárcel La Modelo, de Cúcuta, donde trabajaba el dragoneante, aunque sin dejar personas heridas.
