Alguien tiene una duda, se hace una pregunta disparadora que motiva la búsqueda de respuestas. Se lanzan hipótesis, se experimenta, se analizan los resultados, surgen más preguntas, se llega a conclusiones... En otras palabras, se investiga. ¡Eureka!, se grita. Y luego aparece un nuevo documento, en la mayoría de los casos, para engrosar los anaqueles del conocimiento. Es un tesoro valioso, por supuesto, pero lo sería más si ese nuevo saber logra encontrarse con las necesidades reales de las personas. Y eso es lo que hace Rotorr, la spin-off de la Universidad Nacional de Colombia que desarrolla proyectos pensando no solo en producir conocimiento, “sino en garantizar que sea apropiado por quienes toman decisiones y por quienes enfrentan diariamente los desafíos del territorio”, explica Jaime Restrepo Carmona, su director ejecutivo.
La Corporación Rotorr fue creada en marzo de 2023 y en estos tres años de existencia le ha dado un vuelco a la manera en que la Universidad se relaciona con las empresas, el Estado y los territorios. Y ese vuelco fue posible porque entendieron que esa relación necesitaba repensarse. “Nosotros creemos que el conocimiento solo alcanza su máximo valor cuando llega a quienes pueden utilizarlo para transformar la realidad”, afirma Restrepo Carmona.
“Durante décadas el país ha producido conocimiento de enorme calidad, pero muchas veces ese conocimiento permanecía dentro de las universidades o de los centros de investigación. Nosotros creemos que el conocimiento solo alcanza su máximo valor cuando llega a quienes pueden utilizarlo para transformar la realidad”.
Jaime Alonso Restrepo Carmona, director Ejecutivo Rotorr.
Alrededor de 140 familias campesinas, víctimas y reincorporados han estado vinculados a proyectos productivos en 5 laboratorios de paz de Rotorr en Bolívar, Antioquia y Meta.
Innovación con impacto social y territorial
Desde su creación, Rotorr propuso un cambio que le da un nuevo sentido a la investigación y a la construcción de políticas, proyectos y procesos de innovación. “Durante muchos años se creyó que las soluciones nacían exclusivamente desde los centros de decisión. Nosotros pensamos exactamente lo contrario. Las mejores respuestas empiezan escuchando los territorios”, expone su director ejecutivo. Por eso es frecuente escucharlos hablar de llevar los territorios a los escritorios, que no es otro asunto que “reconocer que las comunidades conocen sus desafíos mejor que nadie y que ese conocimiento debe convertirse en un insumo para diseñar mejores decisiones públicas y privadas”, permitiendo que el nuevo conocimiento, las innovaciones y las soluciones permanezcan en el tiempo, incluso cuando el proyecto ha terminado.
Rotorr cuenta, en la actualidad, con un ecosistema de más de 140 aliados públicos y privados.
Crear puentes y conexiones
“Somos generadores de conocimiento, pero necesitamos una correa de transmisión a la sociedad. Un puente entre la Universidad y la sociedad”, le dice la exrectora de la Universidad Nacional, Dolly Montoya, a Federico Lara, el director de la Revista Cambio cuando este le pregunta por Rotorr. Durante su gestión al frente de la Universidad se creó esta corporación con esa finalidad: servir de puente entre la academia, el Estado, la empresa y la sociedad. Y a lo largo de estos tres años ha demostrado que sabe hacerlo, porque lo ha hecho posible. ¿Cómo? Generando confianza. “Cada actor tiene conocimientos, capacidades y objetivos diferentes, pero cuando existe una visión compartida es posible construir soluciones mucho más sólidas. Nosotros facilitamos ese diálogo desde el conocimiento científico, la innovación y la evidencia, generando escenarios donde todos pueden aportar”, explica Restrepo Carmona.
El futuro se construye desde el presente
En Rotorr, la Sociedad 5.0 —esa que no está pensando permanentemente en cómo generar crecimiento económico, sino en la resolución de desafíos que generen bienestar a la sociedad siempre con el ser humano en el centro— no es un concepto vacío. Están convencidos de que ese futuro imaginado se está construyendo desde el hoy.
Por eso trabajan y se enfocan en proyectos que generan capacidades, transforman instituciones y mejoran la vida de las personas. Y eso es posible porque su impronta está en escuchar las necesidades de las regiones, comprender sus dinámicas y transformar el conocimiento en estrategias que generan impacto a nivel local y nacional.
“En Rotorr estamos convencidos de que ese futuro ya comenzó y de que Colombia tiene todas las capacidades para liderarlo si seguimos apostándole a la ciencia, la tecnología y la innovación, en un escenario de colaboración, como motores de desarrollo”, afirma el director ejecutivo, con la certeza de quien sabe que están recorriendo el camino correcto.
Más de 500.000 millones gestionados en proyectos de ciencia, tecnología e innovación durante sus primeros tres años.
Se destacan también:
. El Modelo de Innovación para la Integración de Servicios de la Contraloría General de la República: Geoportal; el Centro de Excelencia de Inteligencia Artificial; el Centro de Ciberseguridad de la USATI; el Programa de Apropiación Social del Conocimiento: “Salvando Obras”, “Diari en el territorio”, “Contraloría a la U”; el fortalecimiento de la Dirección de Información, Análisis y Reacción Inmediata (Diari): Laboratorio Forense Informático; los Modelos Analítico Avanzados, destacando el Modelo Predictivo de Riesgos en la Contratacion Pública; el Banco de Prácticas; las plataformas Cuipo, SiReacciona y Sisediari; el afianzamiento de la Oficina de Sistemas e Informática (OSEI); el Observatorio Estratégico de Estudios de Futuro, y el Plan CGR 2050.
. Los laboratorios de Innovación y Emprendimiento Temprano en el municipio de Remedios y en el corregimiento San José del Nus en San Roque (Antioquia), y en el corregimiento La Molana, en Atrato (Chocó).
. La participación en la estrategia de Alfabetización Inicial de Antioquia, realizada en 28 municipios de las subregiones Urabá y Occidente, con 18.352 beneficiarios.
*ContenidoEnColaboración con Rotorr.