En Hollywood, al colombiano Rodrigo García Barcha lo reconocen como el director de las mujeres, después de que la mayoría de sus filmes han sido liderados por personajes femeninos. Ahora presenta su última película: Albert Nobbs, la historia de una mujer a principios del siglo XX en Irlanda, que intenta esconder su personalidad y sus pasiones para poder sobrevivir.
El proyecto le llegó directamente de las manos de la actriz Glenn Close, con quien García ya había trabajado en 1999 en la película Con solo mirarte. EL COLOMBIANO conversó en exclusiva con García Barcha en Los Ángeles, donde habló sobre las ganas de hacer cine en Colombia y las dificultades de financiarlo: “que no sea para jóvenes y de superhérores”.
¿Se siente cómodo con el título de “director de mujeres” de Hollywood?
“Prácticamente todas mis películas han sido sobre personajes femeninos y sí es lógico que me llamen así, pero lo cierto es que yo no pienso en las películas sobre la mujer o la feminidad, o sea las películas son sobre temas que me interesan y utilizo personajes femeninos para dramatizarlos. Entonces sí soy un director de personajes femeninos, pero no tengo un discurso ni una teoría sobre la mujer o la feminidad”.
¿Y por qué cree que le viene eso del rol de las mujeres?
“En el tema de la gente creativa como escritores, guionistas o directores, no existe nunca una decisión que no esté basada en algo personal, en algo de crianza, de la genética, del ambiente donde uno creció. Ahora, no tengo ni idea de donde viene mi interés por los personajes femeninos, supongo que si lo buscara en el sicoanálisis efectivamente lo podría encontrar. Nada es accidental, todo tiene una raíz en lo que uno es”.
Tiene a dos mujeres nominadas a los Oscar en la categoría de mejor actriz y mejor actriz de reparto por su película Albert Nobbs...
“El trabajo de Glenn Close y de Janet McTeer me pareció muy bueno, cuando lo estábamos filmando me pareció que estaban haciendo un gran papel. Con Glenn ya había trabajado antes, con Janet no tenía la misma relación, pero hizo un papel muy bueno, muy creíble, muy divertido y entrañable y me da gusto por ellas, porque creo que se merecen este reconocimiento”.
Glenn Close llevaba con esta idea unos 15 años, ¿cómo llega al proyecto?
“La película está basada en un cuento de George Moore y en 1982 se hizo una obra de teatro que fue donde Glenn descubrió este personaje de Nobbs, pero después de la obra, ella volvió al cuento y adaptó la historia con otros guionistas. Yo me incorporé hace unos seis años. Leí el guión y me pareció una historia muy curiosa, poco usual, con un personaje muy original, una historia de época poco común, pero los temas trascendían la época, o sea, el tema de la persona que tiene que esconderse, reinventarse, que tiene reprimir aspectos de su personalidad para poder salir adelante. A pesar de que había mucho adelantado, no estaba todo definido, así que le seguimos trabajando con pruebas de maquillaje, peinados, búsqueda de vestuario”
Hay un elemento de austeridad en Albert Nobbs que hace que la historia se centre en los personajes...
“La película está basada en el personaje de Nobbs y su relación con las personas del hotel. Por lo general cuando se habla de películas de época se trata de hacer todo como un espectáculo más allá de la historia para presentar la época y el vestuario, pero nosotros ni teníamos los recursos para hacer eso ni tampoco era el interés. La parte de la propuesta es que el hotel es un lugar claustrofóbico y es un microcosmos de esa sociedad, entonces tres cuartas de la película ocurren allí y el chiste era hacer eso, centrarse entre las relaciones de las personas , las historias de clase, las románticas, sin que fuera necesariamente un lugar para ahogarse por el encierro”.
¿Por qué la elección de Dublin?
“La historia ocurría en Dublin y siempre quisimos filmar allí, tratar de filmar lo más posible en esta ciudad, aunque no podíamos enseñar mucho porque evidentemente Dublin está completamente modernizado, pero sí enseñar lo posible, utilizar actores irlandeses en muchos de los papeles, buscando ser genuinos”.
Su vínculo con Close es como el de Burton con Johnny Depp o Scorsese con De Niro, es su actriz fetiche ¿Qué cambió en los dos desde la primera película Con Solo Mirarte, a ésta?
“Para mí mucha más experiencia, creo yo. Cuando filme Con Solo Mirarte lo que hicimos primero fue el capítulo de Glennn, así que el primer día de rodaje mío como director de una película fue con ella. Ahora siento que tengo mucha más experiencia y en ese sentido no creo que hubiera podido filmar Albert Nobbs hace 10 años. En el caso de ella, ha continuado creciendo, pero entonces era una gran actriz con mucha experiencia. Quizá desde entonces ella además de lo que había hecho en cine y teatro, le sumó su trabajo en la televisión con los personajes de The Shield y Damage, así que nos encontramos con eso para filmar Nobbs”.
¿Qué tiene ella que la hace especial?
“Nunca es una sola cosa. Por supuesto es una gran actriz, tiene una gran técnica, conoce muy bien el cine, el teatro y la televisión, pero tiene una gran intuición. Trabaja con un cerebro racional y con un cerebro intuitivo y sobre todo le sigue gustando mucho la actuación. Me da la impresión de que trabaja como juegan los niños, con mucha seriedad, pero sigue siendo un juego”.
La mirada de Glenn Close en este papel es casi un personaje aparte ¿Cómo fue el trabajo físico con ella?
“Lo que pasa es que el personaje de Nobbs tiene dos máscaras. Primero tiene que tratar de ser invisible, porque es una persona que se está haciendo pasar por otra. Entonces era necesario ocultar mucho. Luego era un mayordomo. Aún si Nobbs fuera un hombre, como mayordomo tendría que ser invisible y hacer un personaje tan invisible te pone en la posición de que el personaje no comunique ningún sentimiento, ni ninguna idea, ni ninguna vida interior, entonces debimos poner mucha vida interior de Nobbs en los ojos. Ella está ahí, parada, con su máscara, tratando de ser invisible y era necesario poner en los ojos lo que estaba pasando y lo que estaba sintiendo por dentro”.
Hay otra nominación para la película en la categoría de mejor maquillaje. De hecho varios críticos afirman que tiene más valor la actuación de Close sobre la de Meryl Streep en Iron Lady, quien se apoya mucho en la prostética para construir su personaje de Margaret Thatcher.
“Me da gusto que hayan nominado a este equipo de maquillaje y peinado porque muchas veces estos premios son para trabajos de monstruos y criaturas fantásticas, de trabajos de prostética muy grandes y transformadores. Creo que lo bonito que hizo este equipo es que su trabajo fue realmente mínimo. Glenn tiene la punta de la nariz y las orejas son un poquito más grandes y el resultado es que veo a Glenn, sé que es ella, pero no se qué se hizo. Es un trabajo que la masculiniza un poco, pero no la transforma en una criatura extraña. Lo notable de este trabajo es su sutilidad y lo natural que es”.
¿Qué siente que tiene la televisión para ofrecerle a un director de cine?
“Por desgracia muchas de estas cintas con temas adultos, que no tienen que ver con superhéroes y para jóvenes, los estudios no las hacen. Si algo cada estudio hará dos películas de estas al año o ninguna. Entonces la televisión es el mundo donde los directores y los guionistas pueden crear historias con temas adultos y complejos. Creo que la televisión es ahora mucho más atractiva para cierto tipo de guionistas y directores que el cine”.
Después de su trabajo por las series de televisión ¿Qué siente que tiene este medio para ofrecerle a un director de cine?
“Oor desgracia muchas de estas películas con temas adultos, que no tienen que ver con superhéroes y para jóvenes, los estudios no las hacen. Si algo cada estudio hará dos películas de estas al año o ninguna. Pues entonces la televisión es el mundo donde los directores y los guionistas pueden crear historias con temas adultos y temas complejos. Yo creo que la televisión es ahora mucho más atractiva para cierto tipo de guionistas y directores que el cine”.
¿Es un buen momento de la televisión? Se lo pregunto por el éxito de series como Mad Men, Games of Thrones...
“Hay mucha basura. Pero si solo cuentas lo superior, como son las producciones de Showtime, de la BBC o de HBO, yo creo que es un muy buen momento de series. Se puede ver que hay muchas series que son mejores que las películas”.
¿Le interesaría, además de lo que tenga que ver con televisión, hacer parte de algo en el cine colombiano?
“Hombre, sí me gustaría filmar alguna vez en Colombia. Tengo un par de proyectos rodando en México, otro proyecto para desarrollar aquí en Los Ángeles, pero en un mundo muy mexicano. Sí, sí me gustaría hacer una película en español y latina. Pero por desgracia mi cine es difícil de financiar. Para financiarlo he tenido que recurrir a utilizar estrellas de Hollywood, no necesariamente porque crea que sea la única forma de hacerlo, pero es lo que me ha permitido encontrar el dinero”.
¿Y si lo hiciera, sobre qué tema le gustaría hablar?
“Me gustaría contar una historia colombiana o mexicana, pero finalmente las historias que hago son sobre las relaciones entre miembros de familia, padres, hijos, así que si la hago en México o en Colombia, o donde la hiciera, sería siendo sobre los personajes y sus relaciones íntimas. No porque vaya a Colombia voy hacer una historia sobre la antropología colombiana o política, finalmente sería sobre las relaciones interpersonales”.
¿Cuál es el próximo proyecto importante?
“No sé exactamente. Tengo dos proyectos andando, pero no tengo dinero, no tengo actores y lo malo es que tengo que empezar desde el principio y empujar la piedra desde abajo hasta arriba de la montaña. Ojalá que ayuden las nominaciones, en Hollywood eso ayuda mucho, tener un éxito comercial o una película con varias nominaciones. Entonces supongo que me ayudará, pero no creo que eso cambié porque las películas que me interesan hacer son películas difíciles de financiar”.