Hace dos años el Fiscal general de la Nación, Mario Iguarán, anunció que iba a investigar el manejo del fútbol colombiano porque existían sospechas de “inyección de capital de terceras personas, lavado de activos e irregularidades en el manejo de los pases de los jugadores”.
El ultimátum fue para 12 equipos del país y después de la medida de aseguramiento que se le dictó en primera instancia a Ramón Ríos, ex presidente del Deportivo Pereira, el tema estaba de bajo de perfil hasta ayer, día en el que le dictaron orden de captura a 16 personas que tuvieron y tienen que ver con el manejo del Independiente Medellín.
Por supuesto lavado de activos y presunto soborno a árbitros fueron involucrados este miércoles Mario de J. Valderrama y Javier Velásquez, ex presidentes; Fernando Jiménez, actual gerente, y Libardo Serna, quien venía desempeñándose como subgerente y director de logística.
Según el Fiscal Iguarán, de la lista también hacen parte otras personas que trabajaron con el club rojo de Antioquia, entre las que aparecen Claudia Toro, antigua responsable de la parte contable y financiera, y Carlos Arturo Valencia, quien fue accionista.
Debido a que el caso corresponde a un período anterior de la institución, en la Fiscalía de Antioquia estaban procesando a los primeros involucrados por la Ley 600 (sistema judicial anterior), por lo cual tenían que rendir indagatoria, de entrada.
Mario Iguarán informó en los distintos medios del país que “además del Independiente Medellín, se le adelanta investigación a directivos de otros clubes del fútbol colombiano porque buscamos la transparencia”.
Dirigencia actual se defiende
Jorge Osorio Ciro, presidente actual del conjunto escarlata, lamentó la situación de sus compañeros dirigentes, pero enfatizó en que esta investigación corresponde a otras administraciones del conjunto y que se desprendió del inconveniente que tuvo el antiguo mayor accionista Rodrigo Tamayo con el ex revisro fiscal del club Juan Bautista Ávalos.
“Duele que cuando el equipo está ad portas de la quinta estrella y promocionó un foro de transparencia aparezcan este tipo de situaciones que atentan contra su bienestar. Todo hace parte de la investigación que nació por la denuncia que hizo el señor Juan Bautista Ávalos en 2004 y que hizo pública en 2007 en la revista Semana, asegurando que Medellín era una narcolavadora”.
Aunque con este caso el futuro de la institución queda comprometido por todo lo que se puede venir con la captura de más ex directivos y ex empleados, Osorio Ciro recalcó que “la administración de Sueños del Balón tiene las puertas y las cuentas abiertas en el DIM”.