Lionel Messi habló lo preciso, por no decir que nada, pero con su presencia revolucionó la ciudad, porque muchos se conformaron con verlo de lejos y algunos afortunados que madrugaron a las 4:12 a.m. al aeropuerto José María Córdova pudieron tomarle una que otra foto de cerca.
El Mejor Jugador del Mundo, tercero de ellos que visita a Medellín, le cambió la rutina a los paisas. Un escaso "saludos" pronunció a su llegada. Aunque sí, y pese al cansancio del viaje, agitó varias veces la mano para responder al cariño que le hicieron sentir aquellos que se acercaron. Antes lo hicieron Pelé y Maradona.
Escoltado por 10 policías, acompañado de sus hermanos Matías y Rodrigo, asesorado por un preparador físico y un dietista del Barcelona, la Pulga durmió cinco horas en el hotel Intercontinental, adelantó la recuperación del viaje desde Catar en el gimnasio y compartió con algunos amigos su primer almuerzo en la capital antioqueña, en una agitada mañana. "Es especial y con su presencia le dará caché a la Batalla de Estrellas hoy en el Atanasio Girardot y ayudará en la internacionalización de Medellín", fue el comentario de Andrés Barco, empresario responsable de la visita del argentino a Medellín.
En la noche, 90 personas tuvieron una cena especial con él. Y hoy se aguarda que cerca de 30.000 aficionados acudan al Atanasio para verlo en acción al lado de una veintena de amigos en una tarde-noche de sábado llena de colorido.
Pico y Placa Medellín
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