El deterioro de la economía europea se intensificó en los tres últimos meses de 2008, lo que ubicó al conjunto de la Unión Europea (UE) en recesión técnica y agravó la que atraviesa la zona del euro.
Según los primeros cálculos de la oficina estadística comunitaria, tanto el PIB de la eurozona como el de la UE cayeron el 1,5 por ciento en el último trimestre del año, muy por encima del descenso del 0,2 por ciento registrado en el trimestre previo.
De esta manera, el área de la moneda única acumula tres trimestres seguidos con bajadas de la actividad (-0,2 por ciento, -0,2 por ciento y -1,5 por ciento) y se confirma la entrada en recesión de la economía de los Veintisiete, tras caer la actividad dos trimestres consecutivos.
Situación de cada país
El temido escenario de la recesión es ya una realidad para muchos de los Estados miembros y, sobre todo, para las economías más grandes de la UE.
Destaca el fuerte deterioro de la primera economía comunitaria, Alemania, que en los tres últimos meses del ejercicio cayó el 2,1 por ciento, la bajada más brusca desde la reunificación en 1990, y muy superior a la caída del 0,5 por ciento de los dos trimestres anteriores.
También España, tras sufrir una contracción del 1 por ciento entre octubre y diciembre (-0,3 por ciento de julio a septiembre), cayó en recesión en 2008, con lo que puso fin a quince años seguidos de expansión.
A su vez, el PIB italiano bajó en el último trimestre el 1,8 por ciento (después del descenso del 0,6 por ciento de los dos periodos anteriores) y también empeoró la situación en el Reino Unido, con un retroceso del 1,5 por ciento (frente a la bajada previa del 0,6 por ciento).
Francia, donde el PIB bajó el 1,2 por ciento de octubre a diciembre, es la única gran economía que hasta ahora ha escapado de la recesión, pero el Gobierno ya da por hecho que la contracción ha continuado, por lo que entrará en esa clasificación este mismo trimestre.
Holanda y Portugal son otros de los países miembros que ya llevan más de un semestre viendo caer la actividad.
A pesar del brusco frenazo vivido en 2008, en el conjunto del año la economía europea logró modestas tasas de crecimiento.
"No es una sorpresa"
Así, el PIB de los países de la moneda única aumentó el 0,7 por ciento y el de la UE subió el 0,9 por ciento, en ambos casos muy por debajo de las cifras registradas el año anterior, del 2,6 por ciento y 2,9 por ciento, respectivamente.
Desde la Comisión Europea reconocieron que estas cifras "desgraciadamente no son una sorpresa".
El Ejecutivo de la UE reconoció que la economía europea afronta una crisis grave, pero confió en que las medidas de reactivación puestas en marcha en los países miembros y a nivel comunitario impulsen una mejora gradual, de manera que el PIB vuelva a crecer a partir del segundo semestre.
La portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión, Amelia Torres, se mostró convencida de que las medidas para frenar la recesión darán resultado, pero advirtió de que "va a llevar tiempo".
Según las previsiones de Bruselas, la actividad seguirá contrayéndose en el primer trimestre, pero los planes anticrisis deberían permitir que la evolución del PIB se sitúe "en territorio neutro o positivo a partir del segundo semestre".