En Tunja (Boyacá), la plaza deportiva más alta y fría del país, los opitas no se marearon y vencieron a Boyacá Chicó 2-3, en un partido caracterizado por errores e imprecisión del equipo local, que ajustó su segunda derrota consecutiva este año en casa.
Aunque el equipo ajedrezado impresionó en los primeros 15 minutos del partido, pues salió a buscar la portería de Luis Estacio y logró el primer tanto a los 4 minutos de tiro penal (falta de Lewis Ochoa sobre Michael Rada), su nivel descendió paulatinamente en la continuidad del juego.
A los 20 minutos, el partido ya era de dominio huilense. Iván Velásquez comenzó a desnudar errores y desorden defensivo en el cuadro tunjano, pues ni Everth Palacios ni Juan Mahecha, este último de salida por la derecha, parecían entenderse para controlar las veloces entradas de Velásquez. Y fue a los 23 cuando éste enfrentó al arquero Wálter Noriega, pasó a Herman Córdoba quien con el arco solo anotó el empate.
De ahí en adelante, Huila jugó más tranquilo, tuvo más el balón y generó varias llegadas.
Ni en el medio se generaban ideas, pues la ausencia de Miguel Caneo (por tendinitis) pesó sobre los otros 10 con que juega el técnico Alberto Gamero, pues Anthony Tapia no logró compensar pese a su esfuerzo de nutrir con balones a un improductivo Girón, que adelante se notó más por sus errores que por sus aciertos.
Y como el que mejor hacía las cosas era el visitante, vino el segundo luego de un tiro de esquina en el que Noriega calculó mal un balón que conectó de cabeza Jorge Vidal para dejar las cosas 1-2.
Etapa complementaria
Para la segunda parte el orientador Gamero relevó los atacantes. Mandó a Marco Pérez y al extranjero Facundo Bonvín, quien aún no se adaptaba a la altura. Al banco fueron Girón y Rada (tuvo un aceptable periodo en el primer tiempo).
Su ingreso mejoró la penetración del ajedrezado, pues Bonvín logró dos buenas entradas que no terminaron en la red, pero mostró más eficiencia pese a la limitación por la altura. Mientras Berrío mantenía su banco quieto, Gamero quemó el último cambio y metió a Pedro Pino, a marcar derecha (sacó a Edwin Móvil), para subir a Mahecha.
Pero el cambio sirvió de poco. Mahecha fue expulsado por falta cuatro minutos después de la novedad (22 ST). Con diez hombres el equipo de casa, que trabajaba bien por conseguir el empate, se descompuso y a los 25 minutos, en jugada de contragolpe, recibió el tercero de Velásquez, tal vez el mejor hombre de la visita.
Pero la desventaja pareció reeditar al grupo en un nuevo estado. Boyacá Chicó no se resignó y con más ganas que orden logró empujar al rival a sus predios y así evitar que se aprovecharan de la desventaja numérica.
Las salidas de Pino por derecha dieron fruto a los 33 minutos, quien centró a Bonvín un balón que el debutante tocó con la punta del guayo para el segundo de descuento y la esperanza de salvar un partido perdido.
Pero el Huila no dio ventajas, el técnico Berrío hizo sus cambios para reforzar marca, sacó a los delanteros y un volante, con lo que enfrentó los últimos minutos, no sin sustos, para llevarse un merecido triunfo a domicilio, de una plaza donde nunca había anotado más de un gol.