Cuatro podría ser el número de la satisfacción, pero es más: mostrar que el camino recorrido ha valido la pena.
Un premio Alejandro Ángel Escobar en Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, una mención en esa categoría, una en Ciencias Exactas y Naturales y una tercera en Solidaridad (Secretos para Contar), es la carta de refrendación del trabajo científico y social que Antioquia desarrolla.
Mauricio Arcos-Burgos y David Antonio Pineda Salazar realizaron una investigación acerca de la genética del trastorno por deficiencia de atención e hiperactividad: estudiaron 150 familias, relata Pineda Salazar, con más de 1.150 personas, la mitad de las cuales tenía el TDAH.
"En ellos se aisló una proteína llamada latrofilina 3, la cual aparece en una forma diferente en los afectados".
Esa forma diferente es similar a la que se encuentra en los chimpancés, por lo que se denomina forma ancestral.
La investigación, explica, se inició en 1999 en el Grupo de Neurociencias de la Universidad de Antioquia, el Grupo Neuropsicología y Conducta de esa universidad y la Universidad de San Buenaventura, el Grupo de investigaciones de Genoma Humano del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos y la Universidad de Nueva York.
¿A dónde apunta este resultado? A hacer posible un diagnóstico genético de ese trastorno y, así, poder determinar a quién se le manda Ritalina y a quién no.
Pineda Salazar es médico cirujano de la Universidad de Cartagena, director del Grupo de Neuropsicología y Conducta y miembro del Grupo de Neurociencias, ambos de la Universidad de Antioquia, aparte de ser profesor y poseer especializaciones y maestría.
Mauricio Arcos-Burgos trabaja con el Instituto del Genoma Humano de Estados Unidos y ha participado en una amplia variedad de estudios sobre la población paisa, considerada un aislado genético.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8