El general Rito Alejo del Río era reconocido como “El Pacificador” cuando fue comandante de la XVII Brigada del Ejército, entre 1995 y 1997.
Su apodo se lo ganó cuando en la zona donde tenía jurisdicción, Antioquia, estaba prácticamente tomada por las Farc y se inició una guerra frontal entre la guerrilla y las autodefensas.
Pero la imagen del hombre que hizo que “regresara la calma” a la región de Urabá, fue fuertemente criticada por denuncias de violaciones de derechos humanos y alianzas con los paramilitares para la lucha contra la subversión.
En mayo de 2007, Salvatore Mancuso mencionó al general. “Era como uno de los "jinetes" de un proyecto que convirtió el paramilitarismo en una política de Estado”, dijo el hoy extraditado jefe de las autodefensas.
Según su declaración ante el fiscal 8 de Justicia y Paz, realizó dos reuniones con el general Rito Alejo del Río, una de ellas en una finca de El 21, cerca de San Pedro de Urabá, a la que asistieron además Carlos Castaño y Freddy Rendón, alias "el Alemán".
En ese encuentro, relató Mancuso, se definió la expansión paramilitar en Urabá y los sitios despoblados en donde no había presencia de la fuerza pública para que fueran ocupados por las autodefensas.
El desmovilizado Ever Veloza, alias, "H.H", también entregó sus versiones. Durante una audiencia dijo: "¿Dónde está ese "pacificador" que nos permitía movernos libremente por su jurisdicción? ¿Dónde está el "pacificador" que nos pasaba información a nosotros para que hiciéramos el trabajo sucio? ¿Dónde está el "pacificador" que enviaba a sus tropas a patrullar con nosotros y que nos abría las puertas de sus cuarteles?".
El 23 de julio de 2001, miembros del Cuerpo Técnico de Investigaciones, CTI, de la Fiscalía detuvieron al general en retiro, acusado de conformación de grupos paramilitares.
Para ese entonces al general se le atribuyó la llamada pacificación de la zona de Urabá. Luego se le dictó medida de aseguramiento y la decisión le costó la cabeza del entonces vicefiscal Pablo Elías González y el coordinador de la unidad de derechos humanos Pedro Díaz.
El 29 de noviembre de 2002, la Fiscalía precluyó una investigación que se adelantaba contra el general en retiro Rito Alejo del Río, al igual que a favor del también general en retiro Fernando Millán. Los dos altos oficiales eran investigados por falsa denuncia contra persona determinada.
Posteriormente, dentro del radicado 5767 el 9 de marzo de 2004, el fiscal Luis Camilo Osorio profirió resolución de preclusión de la investigación, a favor de Rito Alejo del Río Rojas dentro de su presunta participación en crímenes perpetuados entre 1996 y 1997 contra comunidades campesinas del Urabá antioqueño y bajo Atrato chocoano.
Sin embargo el momento más complejo en la vida pública de este general fue cuando en 1999 debido a una presión internacional, fue retirado del servicio por sus escándalos de estar vinculado a procesos de violación de derechos humanos.
El entonces presidente Andrés Pastrana atendió una petición que en tal sentido le hiciera los Estados Unidos, país que también le quitó la visa de ingreso.
Frente a este hecho Del Río fue objeto de un homenaje de desagravio que le hicieron algunos sectores, en particular de Antioquia, el cual tuvo lugar en el Salón Rojo del Hotel Tequendama, en donde su orador principal fue el recién salido gobernador antioqueño, Álvaro Uribe Vélez.
En su actividad más reciente el controvertido oficial pretendió llegar al Senado de la República en 2006 y lo hizo en la lista del polémico partido político Convergencia Democrática. Su votación tan sólo fueron 7.625 votos, siendo sus principales fortines electorales Boyacá y Cundinamarca.
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