María Corina Machado fue imputada por cargos de “conspiración” para asesinar a Maduro. Seguramente será encarcelada y sufrirá los tratos crueles e inhumanos que los chavistas reservan para los dirigentes de la oposición. No otra cosa auguran los casos de Leopoldo López, Daniel Ceballos y Vicencio Scarano, a merced de sus guardianes en la prisión militar de Ramo Verde. No la salvará de prisión que las acusaciones sean descabelladas y que no haya prueba ninguna de tal conspiración. La justicia en Venezuela no es sino un brazo persecutor del sistema totalitario del “socialismo del siglo XXI”.
Porque para que haya democracia no basta con que se celebren elecciones. Para que sean democráticas, las elecciones requieren de varias condiciones: que sean competitivas, con dos o más candidatos y partidos y con propuestas diferentes. Elecciones de partido o candidato único no son democráticas. Como no lo son tampoco aquellas en que se favorece arbitrariamente a uno, dejando a los otros en tal desventaja...