Por el regreso del ídolo todo valía la pena, decía Simón, quien desde muy temprano salió de su casa en Belén La Nubia junto a su abuelo Carlos Humberto Jaramillo para sacarse una foto con Mauricio Molina.
A las 7:30 a.m. fueron los primeros en llegar a la puerta de ingreso del camerino norte del Atanasio Girardot para esperar la aparición del volante del Medellín, uno de los tres refuerzos de esta temporada.
Mao, Johan Arango, Leonardo Castro y sus demás compañeros tardaron más de 40 minutos en una charla con Leonel Álvarez y el presidente Eduardo Silva Meluk, quien además de darles la bienvenida les recordó que el “DIM es el equipo del pueblo, una familia que están tratando de fortalecer con los mejores jugadores para buscar metas grandes...