Independiente Medellín encontró en el estadio del Deportivo Cali un escenario para seguir construyendo confianza. El césped de Palmira le sentó mejor al Poderoso que al Pereira y, aunque durante buena parte del partido tuvo que trabajar para encontrar los caminos hacia el gol, terminó imponiendo su jerarquía con un contundente 2-0 que lo dejó como escolta del América en la Liga BetPlay-2.
El equipo de Amaranto Perea llegó a 15 puntos, producto de cinco victorias y una derrota, y además tiene dos partidos pendientes. Un registro que habla de la solidez que ha mostrado en este comienzo de campeonato y que le permite mirar la parte alta de la tabla con argumentos.
La primera parte fue de paciencia. El DIM tuvo el balón, manejó los tiempos y encontró en Juan Fernando Quintero a su brújula. Juanfer se movió entre líneas, pidió la pelota y trató de darle sentido a cada avance, pero al equipo le faltó precisión en los metros finales.
Pereira tampoco logró inquietar demasiado. El Medellín se mostró firme en defensa, controló los intentos del conjunto matecaña y llevó el partido al descanso sin mayores sobresaltos, aunque con la sensación de que necesitaba algo más para transformar su dominio en ventaja.
Ese algo llegó después del paso por los camerinos.
El mensaje de Amaranto Perea caló en sus jugadores y el DIM salió al segundo tiempo con otra determinación. Apenas habían transcurrido tres minutos cuando apareció nuevamente su hombre de confianza en el área: Jhon Montaño.
El delantero aprovechó la oportunidad para abrir el marcador y confirmar que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Con ese tanto llegó a cuatro anotaciones en el campeonato y volvió a ser decisivo para un equipo que encontró en su talento ofensivo una de sus principales armas.
El golpe dejó al Pereira sin reacción. El cuadro matecaña quedó tocado y el Medellín entendió que era el momento de aprovecharlo.
Cinco minutos después, Yony González apareció para poner el 2-0 y darle al Poderoso la tranquilidad que había buscado durante buena parte de la noche. Dos goles en cuestión de minutos cambiaron por completo el panorama y le permitieron a Amaranto manejar el partido con otra calma.
Con la ventaja en el bolsillo, el técnico antioqueño también pudo administrar esfuerzos. Juan Fernando Quintero tuvo descanso y el DIM comenzó a jugar con la inteligencia de quien sabe que tiene el resultado de su lado.
El equipo rojo bajó el ritmo, cedió parte de la posesión y esperó al Pereira para intentar hacerle daño al contragolpe. Ya no necesitaba arriesgar ni acelerar cada jugada. El trabajo estaba hecho.
Y el conjunto matecaña tampoco encontró la manera de poner en peligro una victoria que, con el paso de los minutos, parecía cada vez más segura.
El DIM terminó celebrando un triunfo sin mayores sobresaltos y confirmó que atraviesa un momento que invita a la ilusión. Cinco victorias en seis partidos, 15 puntos y el segundo puesto de la clasificación, a la espera de ponerse al día con los dos encuentros que tiene pendientes.
Pero más allá de los números, el equipo de Amaranto Perea comienza a mostrar una identidad. Tiene en Juanfer Quintero una brújula capaz de ordenar el juego y en Jhon Montaño un talento que está desbordado de confianza y goles.
Ahora el Poderoso deberá cambiar el chip. Su próximo desafío será este miércoles, a las 8:10 p. m., frente a Pasto por los octavos de final de la Copa BetPlay. Después llegará el turno de enfrentar a Boyacá Chicó por la Liga.
El camino apenas comienza, pero el DIM ya está dando señales claras: es un equipo sólido, sabe sufrir cuando debe hacerlo y, cuando encuentra espacios, tiene futbolistas capaces de inclinar la balanza. Juanfer conduce y Montaño responde. Por ahora, esa fórmula le está funcionando al Poderoso.
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