Sao Pualo ganó 1-2, de visitante. El partido fue tensionante. Hubo calentura entre futbolistas. Por eso la juez central expulsó al minuto 90+2 a Alan Franco, del Sao Paulo. También le sacó tarjeta roja al futbolista Juninho Capixaba al 120 del encuentro.
Eso llevó a que el jugador Gustavo Marques, del Bragantino, dijo al final del encuentro que “una mujer no podía pitar un partido de tal importancia”. El hombre cuestionó la capacidad para dirigir de la jueza. Sus palabras le dieron la vuelta al mundo. Pocos minutos después, se tuvo que disculpar de manera pública. El equipo congeló su salario como “castigo”.
¿Quién es la jueza central que fue señalada injustamente en Brasil?
Diane Muniz es delgada, atlética. Tiene el cabello muy largo pero cuando dirige un partido se lo peina muy pegado al cráneo, con una elegancia que evita que en otros momentos le estorbe mientras realiza su labor, que demanda ojos de águila para percibir detalles.
Es joven. Inició su carrera en el arbitraje profesional en 2020, cuando se convirtió en la primera mujer en ser jueza central en un encuentro del torneo estadual de Mato Gross do Sul en suelo brasileño.
Siguió escalando. En 2024 le dieron la responsabilidad de pitar la final del Mundial femenino sub-17 que se disputó en República Dominicana. Además, estuvo en los Juegos Olímpicos de París. También ha dirigido en encuentros de la Copa América femenina y este año en Copa Libertadores: tiene pergaminos suficientes para ser respetada.
Muniz es una de las jóvenes juezas brasileñas con mayor proyección. Sigue los pasos de Edina Alves, una jueza brasileña de 46 años que en 2024 se convirtió en la primera mujer en liderar una terna en un partido de Copa América femenina. Estuvo en el encuentro que Panamá ganó 3-1 a Bolivia.