Brasil enfrentará a Colombia a finales de enero en un partido amistoso a beneficio de los sobrevivientes y familiares de los fallecidos en el accidente aéreo que cobró la vida de la mayoría de los jugadores, técnicos y directivos del club Chapecoense la semana pasada.
El vocero de la Confederación Brasileña de Fútbol, Douglas Lunardi, informó este lunes que la entidad donará aproximadamente 1,5 millones de dólares al Chapecoense, y que los ingresos por la venta de entradas serán entregados a los familiares de los fallecidos.
Lunardi agregó que la sede del amistoso será decidida por la directiva del Chapecoense y explicó que las opciones más lógicas son el estadio Maracaná de Río de Janeiro o la Arena Conda del Chapecoense.
El Maracaná tiene una capacidad para 78.000 espectadores y ha albergado dos finales de la Copa del Mundo, y las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos en agosto.
En una conferencia de prensa en Chapecó, el presidente del Chapecoense, Ivan Tozzo, dijo que el club decidirá la sede para el partido en los próximos días. Añadió que el donativo de la confederación ayudará a cubrir los gastos para los funerales.