Nairo Quintana, el ciclista colombiano que le entregó tantas alegrías al país, se despidió tras 17 años de carrera; su última aparición fue en el Giro de Emilia, en Italia. El ciclista, que no supera los 1,67 metros de estatura, pero es calificado como uno de los gigantes del ciclismo suramericano y en la historia de Colombia, llegó a su última cita con la bicicleta y fue sorprendido por el pelotón, que lo esperaba con una calle de honor para rendirle homenaje.
Quintana arrancó su camino junto a su fiel compañera, la bicicleta, en medio de un “pasillo” en el que Nairo se perdía ante la imponente imagen que formaron las bicicletas, cuyas llantas no pararon de girar como tributo al ganador del Giro de Italia en 2014, la Vuelta a España en 2016, y subcampeón del Tour de Francia en las ediciones de 2013 y 2015, además del tercer lugar en 2016.
Fueron más de dos minutos en los que Nairo nunca dejó de sonreír y saludar con inclinaciones de cabeza a los corredores. Su paso fue lento, mientras saludaba a lado y lado agradeciendo el gesto.
También le puede interesar: Video | Así fue la emotiva despedida del pelotón a Nairo Quintana en su última carrera del Giro de Emilia
Durante el recorrido, los aplausos se combinaron con el sonido característico de las ruedas de las bicicletas al ser giradas. Así, en medio de esa postal que quedará para siempre en su memoria, Nairo fue superando uno a uno a los corredores y, al final, lo esperaba su hija Mariana, quien se fundió en un abrazo con el hombre que hizo vibrar no solo a un país, sino al continente entero con sus gestas.
Su equipo, el Movistar Team, también dedicó espacios especiales para el corredor boyacense, con un emotivo video y mensajes en sus redes sociales: “Del Giro 2014 a la Vuelta 2016, pasando por tres podios en el Tour. Nairo Quintana se despide del ciclismo profesional con el Movistar Team, el equipo con el que llegó a lo más alto. Gracias por tanto, Nairo”.
Carrera brillante
Nairo nació en Tunja, pero su crianza se dio en la vereda La Concepción, en el municipio de Cómbita, desde donde salió a conquistar el mundo cuando tan solo tenía 18 años de edad y un nombre por escribir en las páginas de gloria del ciclismo mundial. Desde que cumplió 15 años, decidió usar la bicicleta que le había regalado su papá (Luis Quintana) para transportarse y hacer mandados, recorriendo casi 32 kilómetros diarios.
Esa distancia recorrida cada día forjó sus piernas y un carácter que luego lo llevaría a Europa a conquistar las grandes carreras, siendo sobresaliente en la montaña: un verdadero imbatible que se convirtió en el temor de sus rivales en los altos picos del mundo. Además de ganar dos de las tres Grandes Vueltas y subir al podio en todas ellas, Nairo tuvo múltiples competencias en las que dejó en alto los colores del país durante sus 17 años de trayectoria. Por ello, en su palmarés aparecen victorias en el Tour del Porvenir, el Criterium del Dauphiné, la Vuelta a Cataluña, la Tirreno-Adriático, el Tour Colombia, la Vuelta a Suiza, la Vuelta a Burgos y la París-Niza.
Semblanza de ‘Nairoman’
La agencia AFP reseñó que, aunque fuera de las carreteras era tímido, sobre la bicicleta Nairo Quintana se transformó en un atrevido ‘escarabajo’ que estremeció a Colombia. Hijo de una familia campesina, libró épicas batallas que lo convirtieron en leyenda.
Su origen humilde, anclado a una región agrícola del departamento de Boyacá, se combinó con su capacidad para subir picos montañosos y sus triunfos para un país muy aficionado al deporte de las bielas.
Pero como todo héroe, Quintana tuvo un talón de Aquiles: la sombra del dopaje empañó la recta final de su carrera, iniciada en 2009.
En el Tour de Francia se convirtió en el eterno candidato al maillot amarillo de líder, enfrentado con el británico Chris Froome, dominador del ciclismo en esa época.
Fue un “niño que creció entre las montañas en Boyacá, donde la vida no era fácil pero sí llena de sueños. Un niño que no tenía todo pero tenía algo más fuerte: las ganas de salir adelante”, dijo ‘Nairoman’ al anunciar en marzo que la actual sería su última temporada.
Quintana encarnó la esencia de los ‘escarabajos’ colombianos: ciclistas de baja estatura y poco peso, capaces de subir carreteras empinadas con menor sufrimiento que sus rivales europeos.
El Movistar Team español fue su primer y último equipo en la élite. En tiempos en los que Froome -cuatro veces ganador del Tour- parecía invencible, los ataques de Nairo, el Cóndor de Boyacá, le propinaron más de un susto.
Quintana se retira del ciclismo con 53 victorias profesionales, más que ningún otro corredor en Colombia. Su triunfo en el Giro fue el mayor logro del país hasta la consagración de Egan Bernal en el Tour de 2019.
“Es uno de los ciclistas más importantes, si no el más importante que hemos tenido en Colombia”, reconoció Bernal en su momento. “Le diría gracias por ese ejemplo que nos dio, por permitirnos soñar”.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.