El colombiano Nairo Quintana vela sus armas en víspera de la llegada de la alta montaña, su terreno de predilección, aunque en el equipo Movistar afrontan el tríptico pirenaico con prudencia, con una actitud defensiva más que ofensiva.
La formación española y su jefe de filas están avisados ya desde el año pasado de que pueden recibir el zarpazo del británico Chris Froome desde el primer puerto de relevancia.
La Piedra de Saint-Martin fue el trampolín en el que el líder del Sky fundamentó su triunfo de 2015 y ahora no quieren que les vuelva a pillar desprevenidos.
“Posiblemente volverá a hacer lo mismo”, afirma Quintana sobre la actitud de su principal rival, pero el colombiano confía en “el trabajo del equipo” para que no suceda lo de 2015....