Una vez, en una exposición, Álvaro Daza se encontró a un artista amigo que le dijo que su obra iba a gustar mucho en China, y a él le quedó sonando esa idea, de ese país tan lejano. Así que ahorró, porque ante todo es una inversión, y en 2010 mandó la información de su trabajo para ir a la Feria Art Shanghai. Le dijeron que sí. Daza arribó a la ciudad china por primera vez en abril de 2011, con su galería Artdaza, y su obra.
Ese primer viaje no lo puede describir. Cumplió un sueño y se le perdió una maleta con varios trabajos, porque las de Daza están hechas con una pintura que él hace y que le permite doblar las obras sin que se quiebren, eso explica. Debía ponerse a pintar los nueve cuadros perdidos y necesitaba materiales. Ahí empezó la aventura:...