El columnista del Periódico El Colombiano recibió anoche el premio Símón Bolívar a la vida y obra. Reconocimiento por sus más de 40 años dedicado al periodismo y la literatura.
A continuación, el discurso que pronunció al recibir el reconocimiento.
Voy a contarles una historia. Llamémosla mi historia. Nací en la década del cincuenta en una familia de campesinos del oriente de Antioquia. Mi abuelo materno se llamaba Antonio Naranjo y era músico y maestro. Mi abuelo paterno se llamaba Juan de Jesús Hoyos. La gente lo llamaba Juanito. También era maestro y dedicó su vida a formar maestros para las escuelas de esa región. Era conservador en el buen sentido de la palabra: no un hombre recalcitrante, ni racista, ni fanático. Sentía como iguales a los que eran distintos y respetaba su forma de pensar. Todos sus hijos fueron liberales: hombres y mujeres de corazón limpio que amaban la libertad. Él los respetó no solo en su elección política, sino en su forma de ver la vida. Uno de ellos fue Mario...