Pico y Placa Medellín
viernes
7 y 9
7 y 9
El cine se enfrenta a actores de carne y hueso que dan vida a personajes hechos por computador.
por DANIEL BRAVO ANDRADE
El nombre del inglés Benedict Cumberbatch aparece en la lista de actores de la película del 2013 El Hobbit: La desolación de Smaug. Junto a él hay una anotación: “voz”. El actor prestó, en efecto, sus cuerdas vocales para darle vida a Smaug, el dragón al que se enfrentan Bilbo Baggins y su cofradía.
Sin embargo, Cumberbatch hizo más que eso. En el detrás de cámaras puede vérsele deslizándose como una serpiente mientras está lleno de rastreadores de movimiento, que capturan sus gestos faciales y corporales y con los que, posteriormente, los animadores dieron vida al dragón.
Personajes como Smaug o Gollum van más allá de la forma como se animó, por ejemplo, los de Toy Story. Estos híbridos entre actor y creación digital significan un nuevo panorama para el mundo de la actuación y la industria del cine. Andy Serkis es prueba de ello. Las “actuaciones” del británico como Gollum, del Señor de los Anillos, César de El planeta de los simios o King Kong en el filme homónico...