Después de estar 20 meses al frente del ministerio de Transporte, Natalia Abello estaría a punto de dejar esa cartera. Aunque por ahora todo son especulaciones y el Ministerio ni ella confirman nada, su salida para muchos es inminente después de darse el retiro de los viceministros de Transporte e Infraestructura y del director de la Aerocivil.
Es tan probable su salida del gabinete, que algunos gremios de la construcción dijeron a este diario que tienen listo el balance de Abello.
Su gestión es aplaudida por muchos y criticada por otros. Se ha destacado que le puso el acelerador a la doble calzada Buga-Buenaventura, destrabó las obras del túnel de La Línea, adjudicó el paquete de obra pública por 4 billones de pesos y junto al vicepresidente Germán Vargas lanzaron un plan de renovación en 51 aeropuertos por 2,8 billones de pesos.
Pero también se ha dicho que es una ministra invisible, que no ha alzado lo suficientemente la voz contra la plataforma Uber y que su labor se ha centrado en continuar con las obras que venían de los ministros anteriores.
En el sector transporte se advierte que su posible salida podría “precipitar” una crisis.
Las implicaciones
Con Abello, Santos suma su cuarto ministro de Transporte y aunque se esperaba que la practicidad de Vargas Lleras jalonara el sector, para algunos hacen falta más esfuerzos.
Eduardo Behrentz, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes, indicó que un punto que le quedaría faltando a Abello es la regulación del servicio de Uber. “Considero que el Gobierno Nacional y específicamente el Ministerio de Transporte no asumió el liderazgo y la responsabilidad que tenía para responder por la plataforma Uber. Ese es un problema que está por resolver, sigue siendo una bomba de tiempo, seguimos con la mala calidad del sistema de taxis. Lo que paso, fue que el Ministerio evitó ese debate, no lo quiso tomar y ese es para mí uno de los grandes vacíos”.
Frente al sector de infraestructura advirtió el decano que la ministra sacó notas positivas gracias a la gestión de entidades como la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI. “Esta agencia está haciendo las cosas bien, pero se tardó un tiempo largo, han sido criticados por eso, en la estructuración de algunos proyectos viales. Lo bueno que está pasando en el sector es que hay una gestión conjunta entre la ANI y la Financiera de Desarrollo Nacional, esa dupla ha pegado muy bien”, dijo.
Agregó que en la administración de Abello pasaron cosas que venían desarrollándose de antes por estas agencias, pero “se le puede dar un mérito a Abello porque dejó que pasaran las cosas. Insisto, sí hay acciones buenas, pero venían de tiempo atrás”, sostuvo.
Lourdes Salamanca, directora del Observatorio de Infraestructura del Valle, que hace parte de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, le explicó a EL COLOMBIANO que en el Valle, en donde se realiza uno de los proyectos más ambiciosos del gobierno como lo es la vía a Buenaventura, la calificación para la ministra es buena. “El desarrollo de las obras en el Valle, especialmente la doble calzada a Buenaventura y la logística del puerto hemos visto que la ministra ha tenido compromiso. Ha estado pendiente. No hay queja de su gestión”.
Advirtió que gracias a su labor de los últimos meses, el nivel de ejecución de la vía se ha notado. “La vía a Buenaventura se está haciendo por retazos, en ese sentido, los contratos que hoy en día se están ejecutando todos son de esta era, son recientes”, dijo.