El reinicio de la discusión del primer punto de la agenda referido a la “participación de la sociedad en la construcción de la paz”, con tareas concretas como la propuesta sobre el diseño del proceso de participación y la discusión de las condiciones para un cese el fuego bilateral hasta el próximo 7 de agosto, son indicios de que a la mesa de diálogos con el Eln le metieron “el acelerador a fondo”.
Ese era el primer objetivo de la reunión previa entre ambas delegaciones negociadoras: lograr consolidar las conversaciones para que el próximo presidente de Colombia tenga como única opción la continuidad de la mesa, por lo menos así lo expresó el presidente Juan Manuel Santos y le jefe de la delegación guerrillera, alias Pablo Beltrán.