Ejercitarse es inteligente: disminuye la ansiedad y lo hace ver mejor, por ejemplo. No es nuevo decir que los cerebros de los deportistas son diferentes a los de las personas sedentarias, sin embargo aún muchos de sus efectos han pasado desapercibidos.
Durante años hemos escuchado que el ejercicio es mejor medicina que cualquier pastilla (Ver Para saber más), especialmente el ejercicio aeróbico. La ciencia ha demostrado la actividad física ayuda con el deterioro cognitivo asociado con la demencia, la enfermedad de Parkinson y la depresión, y ha encontrado que esto es al menos en parte porque el bombeo de sangre aporta más oxígeno, hormonas y nutrientes a su cerebro, lo que lo lleva, como a sus músculos, pulmones y corazón, a crecer más fuerte...