El panorama en el suroccidente del país sigue siendo grave. Desde que el Gobierno Nacional anunció la toma de esa región del país, las disidencias de las antiguas Farc, iniciaron un contrataque con múltiples hostigamientos contra la Fuerza Pública.
Prueba de eso, es la alerta urgente emitida por la Procuraduría por los ocho eventos de alteración al orden público en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca durante las últimas 72 horas.
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Entre estos hechos se incluyen siete hostigamientos en seis municipios del Cauca y un atentado con explosivos en Jamundí, Valle del Cauca.
En el Cauca, se han reportado dos hostigamientos en Corinto, así como incidentes en Suárez, Miranda, Toribío, Jambaló y Argelia. En este último, se registraron combates en el marco de una operación militar y la activación de minas antipersonal que resultaron en dos militares heridos.
Por otro lado, en Valle del Cauca, un ataque terrorista en Jamundí, cercano a Cali, dejó un uniformado herido y causó daños materiales significativos.
La Procuraduría repudió las continuas y sistemáticas violaciones al Derecho Internacional Humanitario por parte de las disidencias de las Farc en la región, señalando el uso de menores en hostilidades, la instalación de minas antipersonal y otros explosivos en viviendas civiles, así como el uso de drones armados que dejaron 17 heridos entre la población civil.
Además, la entidad alertó sobre la creciente inseguridad en el área, especialmente con la inminente llegada de la Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP16), que se celebrará en Cali en los próximos días.
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En la zona fue desplegada la Operación Perseo desde el pasado sábado 12 de octubre. El propósito del Gobierno es retomar el control del departamento del Cauca, especialmente el corregimiento El Plateado, que fue convertido el fortín de las disidencias insurgentes tras la firma de la paz.
Desde el inicio de la Operación, al menos 17 personas han resultado heridas en diversas acciones criminales y combates. Las autoridades advierten que los subversivos están diseñando estrategias para afectar a la Fuerza Pública y población civil. Entre esas, se destaca la instalación de minas explosivas.