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Condena al Erg, ¿un ejemplo de lo que lograron evitar las Farc?

20 miembros de esa guerrilla desmovilizada en 2008 fueron condenados a ocho años de cárcel.

  • La desmovilización del Erg se cumplió en municipio de Carmen de Atrato el 21 de agosto de 2008. En la imagen alias “el Viejo” con el entonces comisionado de paz Luis Carlos Restrepo. FOTO Archivo
    La desmovilización del Erg se cumplió en municipio de Carmen de Atrato el 21 de agosto de 2008. En la imagen alias “el Viejo” con el entonces comisionado de paz Luis Carlos Restrepo. FOTO Archivo
05 de enero de 2016
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Flor Alba Dávila es una de las tantas víctimas que dejó el accionar delictivo del Ejército Revolucionario Guevarista (Erg). Como habitante de la vereda Guaduas del municipio de Carmen de Atrato, Chocó, vivió de primera mano el nacimiento, evolución y desmovilización de esa guerrilla.

Ahora es testigo del último capitulo que se escribe sobre los 20 integrantes del Erg, quienes se desmovilizaron el 21 de agosto de 2008, y que en diciembre pasado fueron condenados a penas alternativas entre los seis y ocho de prisión por la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín. Flor Alba confiesa que fue inevitable revivir el dolor y sufrimiento que causó esa organización ilegal.

“Yo formulé varias denuncias ante la Fiscalía de Justicia y Paz, esa guerrilla reclutó a cuatro de mis hermanas cuando eran menores de edad, secuestró a mi marido, nos desplazaron y nos quitaron la tierrita. Por fortuna a mi esposo le perdonaron la vida y lo liberaron, tres de mis hermanas se desmovilizaron, de la cuarta solo sabemos que murió, pero no tenemos idea dónde está su cuerpo”.

El sufrimiento que vivió durante años sirve ahora de experiencia para trabajar por su comunidad, e independiente de lo que pase con los guerrilleros condenados y los beneficios que eso podría traer a las víctimas, Flor Alba espera que “por lo menos se haga justicia, porque en tiempos anteriores, el Estado no nos brindó ninguna seguridad”

Condena Justicia y Paz

El Erg se convirtió en el primer grupo insurgente del país en ser condenado por la justicia transicional. El pasado 16 de diciembre, la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín dictó sentencia contra los 20 exguerrilleros que se desmovilizaron el 21 de agosto de 2008, entre quienes se encuentra Olimpo de Jesús Sánchez Caro, alias “el Viejo” o “Cristóbal”, fundador y máximo líder de ese grupo rebelde.

En la lectura de fallo, el tribunal dictó sentencia condenatoria de ocho años de prisión (la máxima de Justicia y Paz) contra diez integrantes del Erg, incluidos sus cabecillas, mientras que los otros guerrilleros tendrán que pagar entre seis y siete años de prisión.

La condena a esta guerrilla podría ser un ejemplo de lo que las Farc logró evitar con la Jurisdicción Especial para la Paz acordada con el Gobierno en La Habana, y con la que esos integrantes de ese grupo subversivo no pagarían con cárcel los delitos cometidos durante el conflicto (Ver análisis).

Según la sentencia, los miembros del Erg fueron condenados por 1.775 hechos ilegales ocurridos entre los años 1993 y 2008 en los departamentos de Antioquia, Chocó, Risaralda y Valle del Cauca. Los delitos más comunes de esa organización rebelde fueron el secuestro, homicidio en persona protegida, desaparición forzada, extorsión y reclutamiento forzado.

Para el tres de febrero quedó programada la audiencia en la que se sabrá si la Fiscalía o los representantes de las víctimas apelan la sentencia.

Isabel Cristina Marín es la abogada de un grupo de víctimas, y asegura que independiente de la reparación que esperan sus representados, es “el compromiso que los condenados adquieren con las víctimas sobre no repetición, pero también se garantice por parte del Estado la reparación sicológica y todo lo que tiene que ver con los daños y perjuicios morales y materiales”.

Del Eln al Erg

Después de abandonar las filas del frente “Ernesto Che Guevara” del Eln, Olimpo de Jesús Sánchez Caro, alias “el Viejo” o “Cristóbal” y otros 17 guerrilleros fundaron el Erg en octubre de 1993. Desde ese entonces, por medio de reclutamiento forzado y otros métodos, las filas de ese grupo se engrosaron hasta llegar a casi 200 miembros.

En su máxima expresión, los “Guevaristas” llegaron a tener presencia en Antioquia, Chocó, Caldas, Risaralda, Valle del Cauca y Tolima, sin embargo, con el pasar de los años, la confrontación armada, que no solo fue contra las Fuerzas Armadas sino también con otras guerrillas, llevó al grupo rebelde casi a la extinción, “solo quedaban unos 50 combatientes al momento de la desmovilización, e incluso tuvieron negociaciones con la banda criminal ‘los Urabeños’ para formar una alianza o ser comprados (ver recuadro), oferta que fue rechazada por alias ‘el Viejo’, quien al final decidió desmovilizar el grupo”, citó la magistrada María Consuelo Rincón Jaramillo durante la lectura de sentencia.

Esperando beneficios

EL COLOMBIANO dialogó con Olimpo de Jesús Sánchez Caro, alias “el Viejo”, quien ya cumple, en este 2016, los ocho años en prisión que le exige la ley de Justicia y Paz.

Espera pedir libertad en los próximos meses, y aunque piensa que no hay proceso perfecto, asegura que “el del Erg es uno que ha contribuido para direccionar las intenciones de acabar cualquier conflicto armado, aunque eso no quiere decir que se acabaron los motivos por los que todo esto comenzó”.

Sobre lo que viene con las Farc, el fundador del Erg cree que si el proceso de Justicia y Paz funcionó con ellos, con una jurisdicción especial para la paz, “ellos pueden tener garantías, al igual que las víctimas, incluso esos favorecimientos jurídicos también nos pueden beneficiar a nosotros, que también luchamos en este conflicto”.

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