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¿Naufraga la reforma a la salud de Petro? Liberalismo le quitó el apoyo

Hubo inconformidad en los partidos de gobierno porque no se incluyeron acuerdos. Gobierno insistió en que sí tiene ambiente.

  • El texto de la reforma a la salud, de 152 artículos, aún no tiene ponencia lista y este lunes fue rechazado por el expresdiente de Colombia y jefe máximo del Partido Liberal, César Gaviria. FOTO Colprensa
    El texto de la reforma a la salud, de 152 artículos, aún no tiene ponencia lista y este lunes fue rechazado por el expresdiente de Colombia y jefe máximo del Partido Liberal, César Gaviria. FOTO Colprensa

La tan mentada y otrora inédita reforma a la salud del Gobierno no sale de cuidados intensivos y tiene pinta de terminar desconectada. Ni los anuncios entusiastas del presidente Gustavo Petro y del coordinador ponente en la Cámara –que hablaban de que estaba “acordada en un 95 %”– han aupado los acuerdos y la conciliación alrededor de un texto que suma seis semanas de radicado por la ministra Carolina Corcho y que aún no tiene ponencia.

El inicio de esta semana trajo consigo el baldado de agua fría que pone en duda la afirmación del mandatario: el Partido Liberal (que es de gobierno) se bajó del bus de la reforma y anunció que presentará un poryecto por su parte, como ley estatutaria y en comisiones primeras, la próxima legislatura. De hecho, una fuente de ese partido le contó a EL COLOMBIANO que el nuevo borrador de la reforma –que el Ministerio les envió este lunes– no reflejó los acuerdos previos con ellos y los conservadores y La U.

Tanto así, que el expresidente César Gaviria prefirió no participar de la reunión en Casa de Nariño sobre el nuevo borrador de reforma junto a las otras colectividades. Y, entre tanto, el Partido Conservador y el Partido de la U coinciden en que lo redactado en el nuevo borrador de la reforma y lo que anunciaron en Casa de Nariño hace dos semana, no son lo mismo.

En la noche de este lunes, tras tres horas y media de reunión en Palacio, el ministro del Interior, Alfonso Prada, insistió en que sí hay ambiente para sacar la reforma. Aseguró, rodeado de algunos miembros de la coalición, que le entregarán un informe a Gaviria de los avances: “Hemos subido ese nivel de acuerdo a no menos del 99 %, es inminente que podamos avanzar”.

Los puntos de la discordia

No obstante, un congresista liberal que pidió no ser identificado le dijo a este diario que uno de los puntos que más distancia a estos trespartidos del Gobierno nacional es el actor que asume el rol del aseguramiento, que actualmente lo hacen las entidades promotoras de salud (EPS). “Se trata de la postura del rol de las EPS en las reforma: el Gobierno quiere que la ADRES (Administradora de Recursos de la Salud) y los Fondos Regionales asuman las funciones de aseguramiento, mientas que los partidos quieren que las aseguradoras mantengan ese rol”, aseguró.

Desde una mirada académica, el investigador del Departamento de Salud Global de la Universidad de Harvard, Johnattan García, señala tres puntos que alejan a las dos partes que llevan seis semanas negociando la reforma. En primer lugar, dijo que desde La U han sido enfáticos “con el presupuesto, en el sentido de que no tenemos información de cuánto cuesta esta reforma, para lo cual han estado cuestionando en el Ministerio de Hacienda”.

En segundo lugar, explicó que el rol y el tamaño del Estado dentro del sistema de salud es otra gran diferencia entre las visiones de las partes. “Se trata de la forma en la que el Estado empezará a ser dominante, como hoy no lo es, porque actualmente su papel es ser girador de recursos, pero con la reforma estará en todas partes y eso se muestra con la creación de los Fondos Regionales”, expresó. Es decir: regresar a los tiempos del Seguro Social, quebrado y fracasado por la corrupción y la politiquería.

Por último, García mencionó el “miedo de que salga un texto peor de la que tenemos, dado que no pareciera que haya un buen diagnóstico que permita que los cambios propuestos se traduzcan en una mejor atención en salud”.

La permanencia de las Entidades Gestoras de Salud y Vida (EGVIS), la remuneración a estas nuevas aseguradoras, los equipos multidisciplinarios de atención primaria en salud para centros de atención públicos y privados, así como la libre elección de los ciudadanos fueron otras “líneas rojas” que, a juicio de los liberales, no fueron incluidos por el Ejecutivo en el borrador.

Desde el partido de Gobierno, el represetante y coordinador ponente de la reforma a la salud en Comisión Séptima de Cámara, Alfredo Mondragón (Pacto Histórico), intentó bajarle la caña a estos mensajes contradictorios entre Petro y sus (¿aún?) aliados en el Legislativo. En ese sentido, dijo que los puntos concertados con esas colectividades “tienen que estar incluidos porque son los acuerdos que hemos trabajado con el Presidente y que ellos mismos reconocieron, pues hemos llegado a conciliaciones muy importantes que esperamos confirmar con él y ajustar algunos elementos”.

Sin embargo, con todo y este intento de apagar el incedio y mantener una luz de esperanza, lo que queda claro es una ausencia marcada de consenso y cumplimiento en torno a esta reforma, que toca a toda la población. Entre tanto, la ministra Corcho y el presidente Petro estará en la encrucijada de continuar con lo que quiere hacer con la reforma, pero sin apoyos, o lo que no quiere hacer, pero con apoyos. Sin olvidar que los partidos no tienen nada que perder y esta reforma no es su prioridad, mientras que para el Gobierno se juga su gobernabilidad con una coalición que está más cerca del divorcio que del final feliz.

Camilo Acosta Villada

Periodista con cinco años de experiencia en medios de comunicación.

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