En el hospital La Misericordia de Calarcá, Quindío, no alcanza el dinero para atender a todos los pacientes. “Cuando las EPS contratan un servicio y te pagan ocho meses después, es muy difícil operar adecuadamente. A veces no tenemos cómo pagarle a los empleados ni a los proveedores. Hay épocas en las que escasean mucho los medicamentos”, dice Leonardo Quiceno, gerente del centro médico.
Solamente al hospital La Misericordia las EPS le deben 8.000 millones de pesos. Este es uno de los tantos casos que se repiten a lo largo de todo el país. Cerca de 400 gerentes de hospitales públicos se reunieron en Bogotá para exponer la misma situación: crisis financiera por las deudas de las EPS. De acuerdo con la Asociación Colombiana de Empresas Sociales del Estado y Hospitales Públicos (Acesi), las EPS les deben a los hospitales públicos del país 4,5 billones de pesos.
Las deudas de las EPS se han traducido en cuentas por pagar de los hospitales con los acreedores. Según Luis Martínez, vocero de la Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia (Aesa), en el departamento existe una deuda por 480.000 millones de pesos con los proveedores de los hospitales públicos y los trabajadores. “El 30 por ciento corresponde a empleados y contratistas y el 70 por ciento restante a los proveedores. Si el Gobierno de verdad obligara a las EPS a pagar las deudas podríamos avanzar enormemente”.
En el caso de Antioquia ha sonado recientemente el caso de la EPS mixta Savia Salud, la cual tiene un déficit de 90.000 millones de pesos por servicios que, supuestamente, no estaban incluidos en el POS y debían ser pagados por el Estado. Este problema financiero termina afectando a 1.800.000 usuarios de la entidad.
Después de la reunión que sostuvieron en Bogotá, los gerentes de los hospitales públicos le pidieron al Ministerio de Salud que reconsidere los planes de saneamiento fiscal proyectados para los centros asistenciales: “no tiene sentido seguir asfixiando a la red pública. El Ministerio solo permite que los hospitales desarrollen sus presupuestos a partir de lo que recaudan. El problema es que el recaudo es muy bajo, casi del 60 por ciento, porque las EPS no pagan. El plan no deja que los hospitales brinden atención adecuada, y eso va en contra de la Ley Estatutaria de Salud”, explicó la presidenta de Acesi, Olga Lucía Zuluaga.
