Las autoridades investigan a un suboficial y tres guardianes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) por su presunta responsabilidad en la fuga de Luis Alberto Villota Rodríguez, “Tito”, señalado como tercero al mando del Frente Comuneros del Sur y reconocido además como gestor de paz. El escape ocurrió cuando el interno recibía atención médica en la Clínica Fátima de Pasto, capital de Nariño.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, alias Tito permanecía recluido desde hace varios meses en el patio cinco de la cárcel judicial de Pasto. Según los reportes elaborados por los funcionarios penitenciarios, el cabecilla guerrillero manifestó durante aproximadamente una semana que padecía fuertes dolores abdominales y que requería atención médica urgente.
Las investigaciones revelan que no era la primera vez que se registraba una situación relacionada con un posible intento de fuga. Según se conoció, pocos días después de su captura, ocurrida en febrero de 2026, alias Tito habría intentado escapar cuando fue trasladado al Hospital San Pedro de Pasto. En aquella ocasión, el plan no prosperó y el interno continuó bajo custodia. Durante esa atención médica se le diagnosticó un cáncer, enfermedad que fue tratada por especialistas.
Fuentes consultadas indicaron que el suboficial encargado de la comandancia de guardia autorizó el traslado del interno luego de que este insistiera en la gravedad de su estado de salud y solicitara ser atendido en una clínica con la que el Inpec tiene convenios para la prestación de servicios médicos a personas privadas de la libertad.
La decisión genera interrogantes debido a que el traslado fue autorizado después de las nueve de la noche del viernes 5 de junio, un horario considerado inusual para este tipo de procedimientos. Además, llama la atención que únicamente se dispusiera de un guardián del Inpec y un conductor para custodiar al jefe guerrillero durante la diligencia médica.
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Según testimonios recopilados por las autoridades, un hombre ingresó al área de urgencias de la Clínica Fátima y se acercó al guardia encargado de la vigilancia. De acuerdo con los relatos, el sujeto lo sorprendió, lo desarmó y posteriormente ingresó hasta el lugar donde alias Tito recibía atención médica.
Los testigos señalaron que el custodio no tuvo oportunidad de reaccionar, pues fue derribado y amenazado con su propia arma. En cuestión de minutos, el atacante logró liberar al cabecilla guerrillero y ambos abandonaron el centro asistencial.
Las primeras versiones indican que la huida se realizó en al menos tres motocicletas de alto cilindraje que aguardaban a las afueras de la clínica. La operación se habría ejecutado rápidamente y sin que se registrara una respuesta inmediata por parte de las autoridades.
Otro de los aspectos que está siendo objeto de investigación es el tiempo que transcurrió antes de informar a la Policía Nacional sobre la fuga. Según las indagaciones preliminares, el aviso oficial se habría producido cerca de 30 minutos después del escape, circunstancia que podría haber facilitado la huida de alias “Tito”.
Mientras avanzan las investigaciones disciplinarias y judiciales contra los funcionarios involucrados, las autoridades trabajan para establecer la identidad del hombre que ingresó a la clínica y coordinó la fuga. Tampoco se descarta ofrecer una recompensa a quienes suministren información que permita ubicar al cabecilla de Comuneros del Sur y esclarecer las circunstancias que rodearon el escape.
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