El partido político en el que aspiran convertirse las Farc ahora que dejaron las armas, ha comenzado a tomar forma con el anuncio del que sería su nombre: Fuerza Alternativa por la Reconciliación de la Nueva Colombia – Esperanza del Pueblo, Farc-EP.
Lo conocido por EL COLOMBIANO hace parte del borrador de los estatutos que se discutirán a finales de agosto (ver foto). Sin embargo, en Bogotá se han adelantado varias reuniones entre el Estado Mayor para estructurar las propuestas a presentar en el Congreso de constitución como partido político.
Pero el debate está abierto. Por ejemplo, frente al nombre, hay un sector que propone borrar las huellas de la guerra y con este dejar atrás la sigla Farc. Por eso, plantean que se denomine, en adelante, Esperanza del Pueblo, cambiando de ese modo las letras EP, que en la denominación original significaba Ejército del Pueblo.
Carlos Lozada, integrante del Estado Mayor, dejó en claro que en los próximos días presentarán al país las propuestas económicas, además “del sector de la juventud, la defensa del medio ambiente, la política del partido en el tema urbano e igual en el tema agrario, es decir es un pleno que se pone de cara al país para analizar las distintas propuestas que el primero de septiembre lanzaremos con el nuevo movimiento político”.
¿Cómo estará conformado?
Ante las dudas sobre cómo será la reintegración política de los excombatientes, Pablo Catatumbo, otro de los integrantes del Estado Mayor, aseguró que la reincorporación a una vida política, ya sin armas, “se dará bajo las mismas reglas de todos los partidos políticos del país”.
Bajo esta premisa, en un documento de 11 páginas denominado el borrador de los estatutos quedó contemplado que la organización a nivel nacional estaría dirigida por un ente directivo el cual podría llamarse Asamblea Nacional de los Comunes, la cual se integraría por los consejos locales y territoriales.
Iván Marquez, quien fue el jefe negociador de las Farc en La Habana, al hacer un balance de las discusiones internas de la guerrilla, dijo que “este es el primer paso para lograr las transformaciones políticas y sociales que el país necesita”.
Otro negociador, Carlos Arturo Lozada, dijo que la paz no es solo el silenciamiento de los fusiles, pues se requieren cambios de fondo que levanten como primera bandera la reconciliación de los colombianos, pero que también, al incluir a sectores excluídos, se dé el paso a un Gobierno de transición.
Entre los temas en discusión se plantea que el partido contaría con un Consejo Nacional, con 84 miembros, encargado de direccionar los postulados de la Fuerza Alternativa, cuya ideología planteada sería la de un partido comunista de corte marxista-leninista.
Su ideología de izquierda
¿Qué significa que el partido de las Farc sería de corte marxista-leninista? El profesor Mauricio Jaramillo Yassir, internacionalista y docente de la Universidad del Rosario, considera que el nuevo partido de las Farc “hace alusión a la reivindicación de los derechos del campesinado, una oposición a Tratados de Libre Comercio y hará énfasis en la tenencia de la tierra”.
Más allá de su ideología, la participación de la nueva colectividad fariana en el escenario político encontrará un ambiente hostil, en el que pasado algunos años deberá competir en condiciones iguales a los partidos tradicionales de Colombia y a los que surjan en el ejercicio democrático.
“Este partido llega en condiciones adversas por el rechazo que existe desde un ámplio sector que se opone tanto a la participación política de las Farc, como al Acuerdo. Sin embargo, en otras regiones donde han hecho presencia histórica pueden tener un buen desempeño, como en Caquetá, Huila, Putumayo”, comentó Jorge Iván Cuervo, investigador de la Universidad Externado de Colombia.