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Colombia | PUBLICADO EL 17 noviembre 2022

En el monte planearon matar en Bogotá al Rey de la Papa

Agencias de Inteligencia investigan si una reunión de mafiosos en el Nudo del Paramillo se relaciona con el asesinato de un exmiembro de la Junta Directiva del Narcotráfico.

  • En esta calle de la localidad de Suba, en Bogotá, fue asesinado por sicarios Claudio Silva Otálora, un antiguo miembro de la Junta Directiva del Narcotráfico. FOTO david villalobos (q’hubo bogotá)
    En esta calle de la localidad de Suba, en Bogotá, fue asesinado por sicarios Claudio Silva Otálora, un antiguo miembro de la Junta Directiva del Narcotráfico. FOTO david villalobos (q’hubo bogotá)
  • En esta calle de la localidad de Suba, en Bogotá, fue asesinado por sicarios Claudio Silva Otálora, un antiguo miembro de la Junta Directiva del Narcotráfico. FOTO david villalobos (q’hubo bogotá)
    En esta calle de la localidad de Suba, en Bogotá, fue asesinado por sicarios Claudio Silva Otálora, un antiguo miembro de la Junta Directiva del Narcotráfico. FOTO david villalobos (q’hubo bogotá)
Por: Nelson Matta Colorado

En un rancho de tablas, en la frondosa selva del Nudo del Paramillo, se habría pactado la más reciente vendetta mafiosa que tiene como escenario de muerte a Bogotá.

La víctima fue Claudio Javier Silva Otálora, alias “el Patrón” o “el Rey de la Papa”, un reputado comerciante de abastos de 48 años, con una mancha en su pasado: una condena en EE.UU. por lavar dinero para el narcotráfico.

El 11 de noviembre anterior llegó en su carro a cumplir una cita, en la localidad bogotana de Suba. Allí fue rodeado por un automóvil y cuatro motos con sicarios, que lo acribillaron con fusiles AK-47.

Su nombre se sumó a una serie de lápidas de antiguos integrantes de la Junta Directiva del Narcotráfico (JDN), un cartel de alcance transnacional, que delinquió en Colombia de 1990 a 2010.

Tal cual ha registrado EL COLOMBIANO en reportajes anteriores, los líderes de la organización fueron extraditados y cumplieron sus penas en EE.UU., por lo que ya salieron de la cárcel. Según fuentes policiales, a su regreso al país trataron de recuperar su fortuna, la cual quedó bajo encargo de una red de testaferros con negocios en minería de esmeraldas, sanandresitos, propiedad raíz, ganadería y joyería, entre otros.

Así empezaron los problemas, cuando unos testaferros se negaron a devolver el dinero, y se agravó cuando ciertos capos quisieron sacar del camino a sus antiguos socios.

El primero en morir fue Luis Caicedo Velandia (“don Lucho”), máximo líder de la JDN. Lo abalearon junto a su abogado Julio Enrique Gonzáles en la localidad de Teusaquillo, el 16 de julio de 2021.

Este crimen, según las fuentes, dividió en dos a la organización: de un lado quedó la línea de Julio Lozano Pirateque (“Patricia”); y del otro, al parecer, la de Juan Francisco Caicedo (“el Ingeniero”), hermano del finado “don Lucho”.

En el último año han muerto varios personajes de cada bando, incluyendo a David Javier Fernández Barrero (“el Gordo”), el pasado 12 de octubre. Estaba en un taller del barrio Las Villas cuando lo visitaron los sicarios.

Este homicidio, en particular, habría acelerado la muerte de Claudio Silva (“el Patrón”), por pura venganza.

Cumbre mafiosa

La disputa al interior de la Junta Directiva ha tenido otro protagonista al acecho: el Clan del Golfo, el cartel más poderoso de la actualidad.

Su líder Jobanis Ávila (“Chiquito Malo”) anhela cumplir un antiguo objetivo de ese grupo: controlar el bajo mundo de Bogotá, para lo cual conformó un célula sicarial llamada “Bloque Capital”.

En ese proyecto, acceder a la red financiera de la JDN es clave (ver recuadro), y los investigadores sospechan que sus matones están detrás de la muerte de “don Lucho” y de las amenazas a su hermano “el Ingeniero”.

Una fuente cercana a la situación dijo que este último, para evitar un final trágico, al parecer le pidió una reunión a “Chiquito Malo”.

“El Ingeniero” y su hombre de confianza, apodado “el Chino”, llegaron el pasado 3 de noviembre a Carepa, Antioquia. Allí fueron recibidos por “Alambrito”, un delegado del Clan del Golfo.

Los guió por tres días, evitando caminos principales para eludir a las autoridades, hasta una zona del Nudo del Paramillo, en la franja cordobesa. En un rancho de tablas, entre los sitios El Carmen y Trinidad, fueron atendidos el 6 de noviembre por “Chiquito Malo”.

“‘El Ingeniero’ le pidió que no lo matara, que le brindara protección, a cambio de facilitarle la entrada a Bogotá”, contó la fuente.

Para que esto fuera posible, presuntamente, tenía que rodar la cabeza de “el Patrón”.

La misión no sería sencilla, pues Claudio Silva ya estaba advertido. En 2021 había denunciado amenazas en su contra y el 28 de julio de 2022 sobrevivió a un atentado en una urbanización de Suba, en el que murió su escolta.

Sin embargo, el pasado viernes recibió una llamada de alguien muy cercano, quien le puso la cita con una muerte fraguada en lo profundo de la selva

Contexto de la Noticia

radiografía la infraestructura ilegal en juego

Agentes de Inteligencia explicaron cuál es la infraestructura ilegal que está en juego en la disputa interna de la Junta Directiva del Narcotráfico, en la cual se involucró el Clan del Golfo. Se trata de un entramado de empresas, personas y miles de millones de dólares, que incluyen: 1). Cultivos y laboratorios de cocaína en los Llanos Orientales; 2). Minas de esmeraldas y tierras en Boyacá y Cundinamarca; 3). Pistas clandestinas para los narcovuelos en los Llanos, Venezuela y Cundinamarca; 4). Empresas para el lavado de activos en Bogotá; 5). Una red de corrupción en la Policía, la Fiscalía y demás entidades estatales; 6). Rutas de exportación de droga a EE.UU., Europa y Dubai.

Egresado de la U.P.B. Periodista del Área de Investigaciones, especializado en temas de seguridad, crimen organizado y delincuencia local y transnacional.

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