La actuación del exsenador Otto Bula dentro de la trama de sobornos que montó la multinacional Odebrecht en Colombia aparece mencionada en la mayor parte de los testimonios de quienes han sido involucrados formalmente en la investigación.
Por eso, aunque el preacuerdo al que llegó este jueves con la Fiscalía para colaborar con la justicia fue calificado como insuficiente por la Contraloría y la Procuraduría, su testimonio es clave para dar con los responsables de mayor nivel de esta red, que convinieron pagos multimillonarios a cambio de contratos de infraestructura con la constructora brasileña.
Según explicó el fiscal del caso, el preacuerdo consiste en pagar una pena de 5 años de cárcel por los delitos de lavado de activos, enriquecimiento ilícito y cohecho propio y además deberá devolver la suma de 6.600 millones de pesos para reparar a las víctimas.
Así las cosas, la defensa de Bula explicó que entregará al Estado una empresa familiar de nombre Agroprecuaria El Central, que está situada en Córdoba y su avalúo llega a los 4.400 millones de pesos, además de un pagaré por 2.200 millones de pesos, que cancelará 18 meses.
Bula fue la segunda ficha de Odebrecht capturada, el 15 de enero pasado, detrás del exviceministro de Transporte Gabriel García Morales. Desde entonces, gracias a sus testimonios, han sido vinculadas al proceso, entre capturadas y llamadas a indagatoria, más de 30 personas.
El primer damnificado por el ventilador que prendió Bula fue justamente Roberto Prieto, gerente de la campaña de reelección del presidente, Juan Manuel Santos, de quien el ahora testigo estrella confesó que parte de la plata que le había dado Odebrecht, llegó a través de él.
El segundo, fue el otro político, junto a él, sindicado de ser el nexo entre el Gobierno, el Congreso y los brasileños, Bernardo “Ñoño” Elías.
Otros empresarios como Federico Gaviria, José Elías Melo y Eduardo Zambrano también están bajo la lupa de las autoridades por el testimonio de Bula.
La confesión de este cordobés que llegó al congreso como remplazo de Mario Uribe, ha servido, además, para entender distintos detalles de la red de sobornos que montó Odebrecht en el país. En síntesis, la forma como se dividieron los dineros entre funcionarios del Gobierno, contratistas, lobistas y políticos.
Según dijo, Odebrecht autorizó que el 4% del valor del contrato Ocaña-Gamarra fuera para dividir entre quienes habrían hecho lobby para que se permitiera la adjudicación.
Vale anotar que para obtener grandes rebajas como las que consiguió Bula, que fue acusado por haber recibido un soborno de 4,6 millones de dólares, el investigado debe contar todo lo que sabe y que estos datos sean trascendentes para el caso. Además de verificables.
Sin embargo, este trato aún no está del todo sellado. El próximo 20 de noviembre, el Juez Segundo Especializado de Bogotá definirá si lo avala o no.
En contra juegan los reparos de la Contraloría y la Procuraduría a los términos del acuerdo, Sin embargo, la defensa de Bula recalcó la importancia de su testimonio: “Él ayudó a descubrir más de 44.400 millones de pesos, suma que el Estado no habría podido percibir sin la ayuda de mi cliente”, señaló Felipe Sánchez, defensor.
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