La verdad judicial establecida en la sentencia de Plazas Vega, parece demandar de la justicia colombiana el deber de señalar entonces, ¿quién fue? FOTO COLPRENSA
La absolución del coronel en retiro Alfonso Plazas Vega de la responsabilidad que se le endilgaba en la desaparición de dos personas en la retoma del Palacio de Justicia, esto es, Irma Franco y Carlos Augusto Rodríguez, no significa “en modo alguno la impunidad”, pues por dicho crimen “habrán de responder los agentes estatales a cuyo cargo quedaron los desaparecidos, siempre y cuando se demuestre su responsabilidad con la certeza que demanda la ley”.
Así lo señaló la Corte Suprema de Justicia, a modo de conclusión, en el fallo que en consecuencia ordenó la libertad inmediata del oficial, quien hasta el momento se creía el responsable de los hechos que derivaron en esas desapariciones: la salida con vida de rehenes, ingreso a la Casa del Florero...