Antioquia es el departamento del país donde más se presentan lesionados por manipulación de pólvora, muchas de las víctimas sufren las consecuencias fatales de esa práctica durante la denominada alborada.
Hoy, 30 de noviembre, cuando numerosas personas persisten en recibir diciembre con estos elementos explosivos, autoridades, entidades de salud y Prosur, que reúne organizaciones del Valle de Aburrá, insisten en generar conciencia sobre los peligros que implica ese festejo.
Además de causar muertos, lesiones, cicatrices, amputaciones y alteraciones en la audición y la visión de los seres humanos, también afecta a la fauna y el aire. Laura Márquez, rescatista de animales en situación de calle señala que a la ciudadanía le falta conciencia de las consecuencias que este tipo de prácticas causan en las mascotas.
Cuenta, que por estas fechas, en los albergues se presentan muchas dificultades porque los perros quieren salir corriendo y buscar protección. Afortunadamente, ella tiene estudios en otología y sabe cómo manejar esta situación, contrario a muchas familias que no sabe cómo actuar en estos casos.
“En las cifras siempre están los niños quemados y las personas que son víctimas de la pólvora, pero los animales como tal no se tienen en cuenta y ellos se mueren por miedo del ruido que genera”, indica la activista.
La directora del laboratorio de Calidad del Aire (Calaire), de la Universidad Nacional Seccional Medellín, Carmen Zapata Sánchez, llama la atención por la contaminación que genera la alborada en el Valle de Aburrá.
“Se toman medidas, se habla mucho, pero todavía hay una gran mayoría de personas que no toma conciencia. Entonces el 30 de noviembre, el amanecer del primero de diciembre, el amanecer del 24 y la noche del 31 de diciembre y amanecer de año nuevo tenemos altísimos niveles de contaminación ambiental y ruido exagerado”.
Con más quemados
En Antioquia, solo en 2015, en las fiestas navideñas y de fin de año, se registraron 242 afectados, de los cuales 86 fueron menores de edad, en su mayoría espectadores.
Medellín, es el municipio que más víctimas aporta a estas cifras, el año pasado se presentaron 87 heridos, 42 de ellos sufrieron quemaduras de segundo grado. A la capital antioqueña la siguen: Bello, Caldas, El Carmen de Viboral, Copacabana, La Estrella, Marinilla y Rionegro.
El Popular, Santa Cruz, Manrique, Aranjuez, San Javier y Buenos Aires, son las comunas donde se reportaron el mayor número de lesionados durante 2015.
Por eso, la Alcaldía de Medellín expidió el Decreto 1765 de 2016, que rige hasta el 31 de enero del próximo año. En él se prohibe la “fabricación, almacenamiento, venta, comercialización, distribución, transporte, uso, porte y tenencia, de toda clase de fuegos artificiales al aire libre y en espacio cerrado, luces pirotécnicas o de salón, pólvora fría, globos y artículos pirotécnicos en general”.
Solidaridad con víctimas
Desde redes sociales, la ciudadanía invitó a que no se realice la alborada, por respeto a las familias de las víctimas del siniestro aéreo. La campaña, es respaldada por la Administración Municipal. Rita Almanza Payares, líder de epidemiología de la Secretaría de Salud de Medellín, considera que el acto es muestra de respeto y consideración por el luto .
“Los familiares de las víctimas del siniestro han venido a Medellín y estaría mal que encuentren a la ciudad como en jolgorio, hay que respetar. El mensaje es una invitación a la comprensión del dolor de los familiares que están en la ciudad para esta fecha. Nosotros respaldamos plenamente la iniciativa; desde la Alcaldía expresamos dolor y consideración por lo ocurrido”, sustenta la funcionaria .