En 2012 el alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria, solicitó también facultades al Concejo de la ciudad y tras su aprobación, se crearon 6 Vicealcaldías que al decir de expertos consultados por El COLOMBIANO, son innecesarias, permiten delegar responsabilidades, hacen más lentos los procesos, no hay claridad en la ejecución de lo público, ni en su responsabilidad fiscal. No han redundado en mayor acercamiento con la comunidad.
No obstante, la figura es un acierto según otros analistas por las características y la dimensión de la Administración Municipal.
Mientras el Alcalde señaló que estas dependencias no incrementaron los gastos municipales, según el Plan Operativo Anual de Inversiones, citado por el concejal Luis Bernardo Vélez, le significaron a la ciudad en costos de funcionamiento $3.382 millones en 2014.
Diego Corrales, analista político, afirmó que desde el punto de vista de la gestión pública fue un acierto, cuando se tiene una Alcaldía como la de Medellín que maneja tantas dependencias y presupuesto.
No obstante, cuestionó el hecho de delegar la responsabilidad total del mandatario municipal en vicealcaldes. “Deben ser figuras que ayuden a mejorar la gestión de lo público, a gerenciarlo. Pero el liderazgo debe estar en manos del Alcalde”, dijo.
Santiago Leyva Botero, jefe del departamento de Gobierno y Ciencias Políticas de la Universidad Eafit, coincide con el analista político Corrales, pues en su opinión, la Alcaldía es muy grande, y por lo tanto las Vicealcaldías ayudan a unificarla por área de gestión.
Pero, explica Leyva, surgen problemas ya que las jerarquías operan bien en procesos estables y conocidos. Pero en complejos, como los que caracterizan al Plan de Desarrollo, la jerarquización puede disminuir el nivel de coordinación y ralentizar los procesos. Esto es especialmente cierto para la gestión de proyectos especiales como Parques del Río, las Unidades de Vida Articulada, UVA, o el Cinturón Verde.
Los más y los menos
El Alcalde Gaviria disiente y al defender la figura destacó que gracias al trabajo adelantado en ellas, se han materializado más ágilmente las Uvas, la jornada complementaria y el puente de la Madre Laura.
Pese a que su creación muestra un esfuerzo por potenciar la capacidad de gestión y coordinación, no tuvo un impacto notorio, de acuerdo con Luis Guillermo Patiño Aristizábal, director de la facultad de Ciencias Políticas, de la Universidad Pontificia Bolivariana. “La percepción de inseguridad sigue alta y las cifras de educación continúan mostrando resultados limitados si los comparamos con los de otras ciudades como Bogotá o Bucaramanga”.
El académico coincide con la veeduría ciudadana al Plan de Desarrollo (ver análisis), al afirmar que la posibilidad de contacto entre el Alcalde y la ciudadanía es limitada.
El experto Patiño Aristizábal va más allá, al afirmar que no son necesarias, aunque desde de lo técnico puedan justificarse. “No representan una prioridad desde lo político ni desde lo económico por los altos costos que demanda su funcionamiento”, dijo.
Patiño considera que es preferible devolver facultades y fortalecer las capacidades de las secretarías existentes antes de 2012, que mantener 6 vicealcaldes y más de 500 funcionarios.
El concejal Juan Felipe Campuzano, que votó negativo las dos solicitudes de la Alcaldía al Concejo de Medellín para modernizar la administración municipal, compartió el punto de vista del analista Patiño Aristizábal, en el sentido de que los cargos no son necesarios. “No hemos visto cambios positivos. Primero era muy claro a qué secretario se responsabilizaba por una situación puntual, ahora es abstracto”, manifestó.
El corporado está en desacuerdo con la figura, no con las personas que ejercen el cargo. “Critico la creación de más puestos que duplican las responsabilidades”, dijo.
El alcalde Gaviria salió al paso a las críticas y manifestó que las Vicealcaldías son livianas en materia de burocracia. “Su impacto sobre el presupuesto de la nómina de la Alcaldía de Medellín es absolutamente ínfimo”, dijo.
Gaviria Correa presentó otra prueba que ratifica su importancia. Dijo que son necesarias y que los buenos resultados motivaron a candidatos de ciudades capitales a pensar en replicarlas. “Nadie es profeta en su tierra”, señaló el mandatario al reforzar su argumento con el hecho de que la Corporación Andina de Fomento, CAF y el Banco Mundial, entre otros, lo están analizando como un modelo interesante. Tras los estudios se definirá si se replica o no.
Otro argumento de Gaviria fue la distinción recibida por el Departamento Nacional de Planeación. Medellín fue el municipio con mejor desempeño integral en 2013. “El balance no es del Alcalde, es de otra instancia”, dijo Gaviria.